Osman Rojas D. | LA PRENSA de Lara – En el Hospital Central los pacientes se mueren de hambre. De acuerdo a lo denunciado por familiares de enfermos hospitalizados, la institución no tiene comida y a los pacientes les dan pasta seca con vegetales o arepa rellena con vegetales o mantequilla.
«Lo que dan de comer es deprimente. Los enfermos estÔn pasando hambre porque la comida es insuficiente. Lo peor es el maltrato que reciben los familiares que quieren entrar con comida a la institución. Nos dejan afuera como perros y nos hacen pasar después de la 1:00 de la tarde si les provoca», denuncia la señora Génesis Arriechi, mujer que tiene a su familiar hospitalizada en la maternidad.
La mujer seƱala que en el sĆ”bado el Antonio MarĆa Pineda dio a los enfermos una arepa pequeƱa con vegetales y en la tarde dio pasta, tambiĆ©n con vegetales. El menĆŗ se repitió este domingo pues los enfermos desayunaron pasta blanca con vegetales.
«Lo que le dan es un poquito de comida. Cómo se recupera una persona si no se alimenta bien. Es triste lo que estÔ pasando y la gente estÔ molesta por ver el trato inhumano al que exponen a sus seres queridos», denuncia la mujer.
Esta no es la primera denuncia que realizan los familiares de pacientes hospitalizados en el Antonio MarĆa Pineda pues, desde que arrancó el aƱo, las personas han seƱalado a la institución por no hacer el esfuerzo de garantizar la comida a sus pacientes.
«Carne y pollo no sirven nunca. Los enfermos comen mal», es una de las quejas que, con frecuencia, se escuchan en la institución.
RenĆ© Rivas, presidente del Colegio de MĆ©dicos en el estado Lara, ha denunciado en reiteradas ocasiones las precarias condiciones en las que se encuentra el centro de salud pues las quejas sobre la ausencia de proteĆna animal se han convertido en una constante.
«Es preocupante ver el estado en el que se encuentra nuestro centro asistencial. Vemos con tristeza cómo en mÔs de una ocasión el Hospital Central se ha quedado sin comida y eso es algo que no puede pasar. Un paciente que no se alimenta bien no se recupera a tiempo y las autoridades deben de entender eso», señala.

