Hampa se desata durante apagones en Lara

Euseglimar González | LA PRENSA de Lara.- La sangre corre en las calles a oscuras. Quince personas han muerto en hechos violentos durante los ocho meses, desde que se inició el plan de cortes eléctricos en Lara, y es que el hampa se desata apenas "bajan el breaker".

Desde que ocurrió el primer "mega apagón" en todo el país, el pasado mes de marzo, se han registrado quince muertes, once a manos del hampa y cuatro por cuerpos de seguridad, según cifras que contabiliza LA PRENSA.

"Aquí se va la luz y lo que tenemos que hacer es mantenernos en alerta para que los choros no se vayan a meter a robar y en el peor de los casos que hayan víctimas fatales", comentó un vecino de Los Pocitos, al oeste de Barquisimeto.

El caso más reciente ocurrió el lunes, cuando a Anderson Leonardo Franco Goyo, de 24 años, lo mataron de dos impactos de balas, mientras que su hermano resultó herido de bala. Los chamos estaban en el sector Luz de Dios, de El Garabatal, cerca de una invasión, como no había electricidad desde las 6:30 de la tarde estaban echando cuentos junto a otros amigos.

Al parecer un tipo apodado el "Charli" llegó al sector junto a otros hombres y en medio de una discusión disparó alrededor de seis veces contra los chamos y logró huir sin ser visto por los vecinos de la zona. Esta sería la versión que dio el sobreviviente al tiroteo.

"La oscuridad y el retumbar de los tiros no nos dejó ver quiénes eran los tipos que andaban armados", comentó una vecina de la zona, quien dijo sentir temor, pues en la mayoría de las veces cuando hay cortes de electricidad, se escuchan detonaciones.

Una de las primeras víctimas por los apagones en el estado fue Yosender Sabino Aguilar, de 28 años, quien murió el 11 de marzo, minutos después de ser herido de un disparo en la pierna izquierda en el oeste de la ciudad. Ese día se pudo conocer que el proyectil afectó la femoral y aunque los familiares lo trasladaron hasta la emergencia del Seguro Pastor Oropeza, el joven falleció a los pocos minutos de ser ingresado.

Durante los ocho meses, cuatro personas murieron en manos de los cuerpos de seguridad. Uno de los casos ocurrió en la urbanización Copacoa de Cabudare, un hombre de 25 años, murió tras presunto enfrentamiento. Los policías recibieron una denuncia, donde les aseguraban que durante las fallas eléctricas los delincuentes hurtaban viviendas.

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