Racionamiento eléctrico en Lara es una lotería

Osman Rojas | LA PRENSA de Lara.- A veces la energía eléctrica se va en el día; otras en la tarde o noche. Hay ocasiones donde la quitan dos veces al día y muy rara vez dejan el servicio eléctrico por 24 horas. Yo he llegado a pensar que quitan la luz cuando a los de Corpoelec les provoca. El tiempo que duramos sin luz varía porque hay veces que se va tres horas, pero hay otras que el corte es de siete horas".

Así, de forma detallada y con molestia, Irena González definía cómo le aplican el racionamiento eléctrico implementado por el Gobierno Nacional luego del mega apagón que se registró el 7 de marzo pasado. "Es una locura" expresa la señora cuando se entera que han transcurrido 8 meses de aquella crisis que duró 5 días, que evidenció que el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) está en total decadencia y que ha convertido al servicio público en una especie de lotería o cartón de bingo en donde perder (quedarse sin luz) es el resultado más recurrente y trágico.

La historia de Irena es la que se repite en cada uno de los larenses, pues son pocos en esta tierra crepuscular que ganan al tener energía eléctrica constante mientras que en urbanizaciones, barrios, edificios, oficinas, comercios y cualquier calle expresan su malestar casi a cada rato. De hecho, por estados de Whatsaap, mensajes de Twitter, Facebook y hasta con gritos en la calle la gente deja ver que el servicio se sigue interrumpiendo y trastocando la vida cotidiana de cualquiera.

Por ejemplo, en edificios como Altagracia, al oeste de Barquisimeto, las personas no usan el ascensor luego de las 6:00 de la tarde pues saben que a esa hora las posibilidades de quedarse sin luz y atrapados en el aparato son muy altas. "Hasta el que vive en el décimo piso camina. Más de uno se ha quedado atrapado por los cortes", señalan.

Antonio Patiño, ingeniero especialista en temas eléctricos, explica que estos cortes se siguen produciendo porque el SEN no ha mejorado. "No se han hecho trabajos de mantenimiento y eso se ve reflejado en la calidad del servicio prestado. Las interrupciones son continúas porque no se invierte", sostiene.

El experto comenta que mientras Lara no sea capaz de generar por medio de plantas termoeléctricas los megavatios requeridos, los cortes seguirán dándoles dolores de cabeza a todos los habitantes, básicamente, porque la región "depende de la administración nacional colapsada".

"Es triste, pero en el estado se depende de lo que la administración central diga y por eso es que vemos como los cortes son tan frecuentes", acota.

Patiño considera que en el estado no se puede hacer un cronograma de cortes eléctricos debido a la fluctuación que hay en el sistema. Esto hace que sea prácticamente imposible maniobrar las cargas eléctricas provocando desniveles que se ven reflejados en los prolongados cortes eléctricos. "La fluctuación se presenta porque llega muy poca energía o mucha. Los extremos son malos. Todo eso hace que sea cuesta arriba poder establecer cronogramas y horarios fijos de racionamiento. Se superó la capacidad instalada y eso es lo que nos está afectando".

Nicolás Maduro anunció en abril que el plan de racionamiento eléctrico duraría apenas 30 días. La intención de estrategia oficialista era para dar "equilibrio entre el proceso de generación, los procesos seguros de transmisión y los procesos de servicio y consumo en todo el país" explicó el mandatario cuando señalaba que la falla de este servicio aunado a la falta de agua sumieron al país en un caos, que según los especialistas no ha cambiado mucho.

Oswaldo Méndez, presidente del Sindicato de Corpoelec en Lara, argumenta que tales objetivos no se han materializado porque "no se han hecho inversiones significativas. Estamos igual que en marzo", confiesa.

Lo que más preocupa a expertos y dirigentes sindicales es que el tema de la lotería con la electricidad se mantendrá durante varios meses pues hace falta invertir mucho tiempo y dinero para poder recuperar estabilidad a nivel central. "Van nueve meses y los que faltan", dicen.