Varnagy: El socialismo es incapaz de dar felicidad

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 Daniel Varnagy politólogo

Daniel Varnagy politólogo

Pensar que el Gobierno no sabe lo que hace es subestimar las nociones de estrategia política

Redacción | LA PRENSA DE LARA. - Para Daniel Varnagy, doctor en ciencias políticas, el PSUV es un partido que perdió la posibilidad de convencer o de conquistar a propios y a terceros, porque no se ha renovado.

Pensar que el Gobierno no sabe lo que hace es subestimar las nociones de estrategia política de quienes han permanecido un cuarto de siglo en el poder. Quizás ahora utilizan una estrategia aislada que no está siendo acompañada por la gente. Ni siquiera con los autobuses, con las grandes movilizaciones de antes se logra la concentración de la gente", así lo considera Daniel Varnagy, doctor en Ciencias Políticas y profesor titular de la Universidad Simón Bolívar, al analizar la precampaña política del presidente, Nicolás Maduro.

Considera que María Corina Machado ha logrado conectar con las madres de familia en sus giras. Pero asegura que sufre una especie de mesianismo político. "La cultura venezolana tiende a endiosar a figuras o candidatos y Machado no ha sido la excepción", manifestó Varnagy.

¿Cómo evalúa esta campaña política?

María Corina Machado, una vez que resultó ganadora de las primarias, se convirtió en candidata sin duda, pero más que eso en un nuevo liderazgo opositor. Quedaron de lado los liderazgos atávicos, segmentos que engañaron con intención o sin intención a la sociedad civil... Los extremos legales de la inhabilitación política de Machado no han hecho mella en la estructura de su liderazgo. Ese nuevo liderazgo no tiene competencia en este momento con otros candidatos autoidentificados como opositores.

¿Por qué el Gobierno se deja ver sin gente en las concentraciones públicas?

Hay en el Gobierno dos situaciones paradójicas. La primera, es que hay una parte de los principales actores del Gobierno que están realmente convencidos de que sí tienen gente, de que el proyecto socialista sí sigue calando en la estructura socioideológica del venezolano, y que aunque no haya gente visible, apelan al lema "Chávez Corazón del Pueblo". Eso quedó en la mente del estamento gubernamental que trata de pensar que aunque no haya mucha gente, sí hay mucha solidaridad y apoyo no visible. Hay otro grupo dentro del Gobierno que está perfectamente claro de que ya el tema de la Revolución Socialista del Siglo XXI, los planes de la Patria, no generan ningún tipo de confianza en la sociedad.

Este Gobierno hace campaña abiertamente con los recursos del Estado, pueden movilizar personas por el control social, pero se ven desolados. ¿Acaso el chavismo quiere hacerse ver sin gente para que la oposición caiga en triunfalismos?

Nadie permanece en el poder 25 años por tonto...El Gobierno no da puntada sin dedal, claro que tienen razones y las razones no siempre son visibles, pero efectivamente esto se está haciendo con alguna estrategia. Quizás en este caso la diferencia es que esta estrategia es aislada, no está acompañada de la gente. Ni siquiera con los autobuses, con las grandes movilizaciones se logra la concentración de la gente.

¿En dónde está la verdadera crisis del PSUV?

Hay una crisis ideológica. El socialismo como sistema político y económico ha demostrado que es incapaz de hacer feliz a la sociedad, porque no conducen a la prosperidad. Por otro lado, no ha habido un proceso de renovación que realmente conquiste a aquellos acólitos que quieren permanecer en los sistemas de izquierda, pero que quizás quieren otros actores políticos. El PSUV no ha sido muy exitoso en vender nuevas propuestas, una nueva imagen y una identificación cercana no sólo a sus propias bases, sino a la sociedad venezolana en general.

El discurso que tiene Nicolás Maduro es como si creyera que le puede ganar a Edmundo González Urrutia. ¿Usted qué percepción tiene?

Toda estrategia electoral afirma que el candidato es el ganador. En esta oportunidad, que se trataría de una reelección, hay un autoconvencimiento real, genuino de que pueda haber un triunfo. Sin embargo, todas las encuestadoras serias del país dan no menos de 20 puntos de diferencia con el candidato que representa a la oposición unificada. Todavía no estamos en la fase final de la campaña, esto es sólo un calentamiento, es muy posible que el Gobierno no vaya a gastar ni mucho dinero ni energía, porque hay muchos estudios de opinión pública que han revelado que el venezolano muchas veces toma decisiones efectistas de corto plazo.

¿Cuál es el efecto real que está causando María Corina Machado en la gente?

Yo siempre le he temido muchísimo al mesianismo político y Venezuela se ha caracterizado prácticamente en todo lo largo de su historia, salvo contadas excepciones entre 1958-1998, a ser muy proclive al mesianismo político. A endiosar a figuras o candidatos políticos. Y bueno, en este momento esto es lo que le está pasando a María Corina Machado. Ella efectivamente ha dado esperanza, ella es una persona que se ha conectado genuinamente con la población, especialmente con las madres de familia. Pero el problema es que a veces los mesías políticos cuando no triunfan se convierten en lo contrario. Yo espero que no sea el caso.

¿La organización de la oposición es real? ¿Se tienen todos los testigos políticos para cubrir los centros de votación?

Quiero ser optimista de que en este recorrido en el país se logra transmitir la importancia extrema del cuidado del voto como nunca. Sin embargo, eso va a la par del miedo. Venezuela es uno de los muy pocos países del mundo que tiene un componente militar muy alto en sus procesos electorales. Aquí tenemos el Plan República y el cuido final formal de los centros electorales recae en el estamento militar. Eso genera miedo. Se han creado comanditos, la Plataforma 600K, pero ese día de la elección la gente va a tener miedo de que pudiera ocurrir algún evento indeseable, haya un exceso de control por parte del estamento militar, o ellos reciban unas instrucciones… El miedo es libre. Yo sí creo que la gente va a ir a votar masivamente, pero va a sentirse la tensión en la calle.

Las encuestas están señalando que Nicolás Maduro ha mejorado su intención de voto en las últimas semanas. ¿A qué se debe eso?

Ahí hay muchos elementos, dentro del ejercicio de Gobierno se puede tener un discurso y un alcance que es muchísimo mayor al que pudiera tener un candidato para optar al poder. En una de las campañas electorales del expresidente Chávez, él tenía números bajos en las encuestas y relanzó algunas misiones y recuperó espacios políticos. Acercándonos más a la fecha, seguramente habrá una expansión importante de promesas políticas, de aseguramiento de beneficios o de prebendas que van a calar en una parte de la población, eso es innegable porque se trata de una población muy necesitada, muy empobrecida.

¿Seguimos teniendo un electorado acostumbrado al Estado paternalista?

Si bien hay un gran deterioro en esta relación en este momento, el venezolano sigue siendo populista, sigue queriendo un Estado paternalista, el venezolano es peticionista. Por supuesto que han cambiado las cosas, ya el tema de las cajas CLAP, o el tema de que el Estado lo dé todo, ya el venezolano sabe que no funciona, pero sin embargo, no pierde la esperanza de que el Gobierno si lo vuelve a prometer, una parte sí podría volver a creer.

¿Con cuántos votos tiene que contar la oposición para ganar holgadamente?

Hablar de números fijos sólo puede hacerse cuando los sistemas electorales son totalmente transparentes y auditables. Como usted se ha dado cuenta, ya hay varios países que son amigos ideológicos de este sistema (Colombia y Brasil), que han declinado la invitación de hacer observación, porque obviamente hay situaciones con las cuales nadie quiere verse retratado.

¿Puede a estas alturas Maduro evitar las elecciones, hacer trampa?

Hacer trampa no lo sé, evitar las elecciones sí. A veces para suspender una elección basta solamente el deseo de suspenderla, sobre todo cuando es un sistema hegemónico, donde el estamento militar apoya en su gran mayoría al sistema de gobierno, donde las instituciones están suscritas a la voluntad del Poder Ejecutivo. Además, la comunidad internacional está más débil. Tenemos a la vez dos guerras, una se cronificó que es la de Rusia y Ucrania, pero hay otra que puede escalar que es la del Medio Oriente, a la par de una serie de situaciones con otros países del Medio Oriente, también con la situación entre China y Taiwán, con el aumento de poder de Países No Alineados en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. En este momento es la tormenta perfecta donde pudiéramos pensar que ante una comunidad internacional tan débil y tan frágil, países poco respetuosos al estamento jurídico internacional pueden hacer más o menos los que les provoque.

¿Ve usted caminos para una transición política en Venezuela?

La respuesta teórica es que por supuesto que sí. Uno no sabe las negociaciones que se están llevando a cabo por debajo de la mesa, o detrás de las puertas y de las paredes entre los distintos actores políticos como para poder preparar anticipadamente una transición. O sea, la negociación guste o no es la palabra que está a la orden del día y hay más de una experiencia internacional en la cual cuando un sistema de gobierno sabe que no va a tener cómo justificar una victoria, debe preparar una salida. Eso es lo que dicen los libros. Sin embargo, si hablamos de la realpolitik, las personas que están en el poder y que tienen más que perder a que ganar cuando salen del poder, bueno se aferran al poder a través de miles de estrategias y artilugios. Algunos de los actores políticos en caso de una transición no podrían permanecer en Venezuela, pero otros sí. Entonces mi optimismo es bastante tibio.

¿Qué más debe hacer la comunidad internacional ante una eventual transición?, considerando que los altos funcionarios del Gobierno, sobre todo los señalados de violaciones a derechos humanos o de otros delitos internacionales, tienen sanciones individuales.

Una parte muy significativa de las sanciones son hacia personas, entonces claro, uno pudiera pensar, vamos a ser ingenuos, qué bueno que se va a planificar una transición dentro del país, ajá, pero es que hay un conjunto de acusaciones y de delitos que no prescriben, delitos de lesa humanidad, violaciones de DD. HH. Entonces la pregunta es: ¿la comunidad internacional que va a hacer con eso?, ¿va a pedir amnistía?, ¿la amnistía va a ser global?, ¿los que pudieran estar implicados en crímenes de lesa humanidad en un futuro pudieran ir a juicios?

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