Historiadores: Respeto y consenso, necesarios para la democracia

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Ana Uzcátegui | LA PRENSA DE LARA.- La caída de la dictadura del general, Marcos Pérez Jiménez, el 23 de enero de 1958, representa una fecha de júbilo para Venezuela porque a partir de allí se estableció un pacto de gobernabilidad entre los partidos políticos, la Fuerza Armada Nacional y los sectores sociales, como empresarios, clase trabajadora e iglesia católica que permitió el respeto a las instituciones, a la Constitución de 1960 y a la alternancia política en el poder durante 40 años, generando el mayor período de progreso social y económico del país.

Historiadores puntualizan que el gobierno de Pérez Jiménez, que llegó al poder en noviembre de 1948 como parte de una junta militar que derrocó al presidente civil, Rómulo Gallegos, estuvo marcado por el descontento social. Si bien el dictador generó un modelo de desarrollo capitalista, en el que se construyeron las obras de infraestructura de mayor envergadura que ha tenido Venezuela, su modelo político estuvo marcado por la mano dura de la Seguridad Nacional que estaba al mando del político y policía Pedro Estrada, cuyas órdenes eran espiar a los partidos de oposición, torturar a los disidentes, desterrar a los principales líderes políticos y hasta asesinarlos, forzando una "paz social".

La molestia contra la dictadura comenzó en el año 1953, cuando Pérez Jiménez encabeza la Junta Militar de Gobierno, desconociendo las elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente que se desarrolló el 2 de diciembre de 1952, cuando había resultado ganador de la presidencia, Jóvito Villalba, líder del partido de centro derecha Unión Republicana Democrática (URD). Aun cuando no se había hecho público los resultados, Pérez Jiménez convocó a una reunión a los ganadores de URD y a su líder y fueron apresados y exiliados.

"El país se quedó congelado en ese momento porque era voz pópuli que el ganador era Villalba. Desde ese momento empezó a funcionar 'el radio bemba' (rumor que va de boca en boca). En las colas, casas, abastos, en una plaza decían que el ganador era Jóvito Villalba, pero los sorprende un fraude", comentó Carlos Guerra, costumbrista.

En 1957, la dictadura mantenía un control en los medios de comunicación de la época que no informaban la realidad, y su objetivo era desarticular a los partidos Acción Democrática, cuyo líder era Rómulo Betancourt, Rafael Caldera, con Copei, lo acompañaba Luis Herrera Campins, Jóvito Villalba de URD, todos se encontraban en el exilio.

Ese año se formó en Venezuela la denominada Junta Patriótica, conformada por: Fabricio Ojeda (URD), Guillermo García Ponce, del Partido Comunista de Venezuela (PCV). Enrique Aristeguieta Gramcko (Copei) y Silvestre Ortiz Bucaram (AD), para enfrentar a la dictadura, sabiendo la proximidad de las elecciones presidenciales establecidas en la Constitución de 1953. "Aquellos que se atrevieron a liderizar esa Junta Patriótica mandaban panfletos, hacían pequeños avisos que eran repartidos en algunos lugares del país dejando claro que estaban dispuestos a participar en las elecciones. Eran influenciados por esos líderes desde el exilio que daban instrucciones, pero de manera muy sigilosa. Esa Junta Patriótica fue creciendo en cada célula de los estados", expresó Guerra.

Pérez Jiménez, desconociendo su propia Constitución de 1953, en vez de permitir las elecciones presidenciales ideó un plebiscito para perpetuarse en el poder que se desarrolló el 15 de diciembre de ese año, ganándolo, pero la oposición desconoció los resultados. A partir de ese momento, el poder del dictador que creía tener el control del país comenzó a desmoronarse, por las fracturas políticas, sociales y militares que llevaron a su derrocamiento.

El doctor en historia, Reinaldo Rojas, recuerda que el agotamiento llegó a la Fuerza Armada, y a partir del 1º de enero, quienes custodiaban las armas tomaron definitiva posición en favor de la caída de la dictadura. "Hubo una sublevación de la aviación, de las fuerzas navales y un alza de los cadetes de la Escuela Militar que obligaron al dictador a negociar. El papel que jugaron las fuerzas políticas democráticas cuando están unidas y el de la Fuerza Armada que estuvo del lado de la democracia concluyó en un cambio de modelo político", relató. El 23 de enero Pérez Jiménez huyó del país, dando paso a la democracia.

"A los días regresaron todos los exiliados políticos, renace una esperanza, pero también inicia la era democrática que dio prosperidad y progreso", manifestó Guerra, para que la democracia tuviera viabilidad, los partidos AD, Copei y URD crearon el "Pacto de Punto Fijo". "Este pacto permitió la unión de los sectores políticos, empresarial, eclesiástico y militar, con el fin de crear una buena marcha en los asuntos públicos. Todo era por consenso, había alternabilidad en el poder. Uno veía al presidente de la República saliente quitarse la banda y ponérsela al nuevo presidente", comentó Mario Buffone, historiador.

"La gobernabilidad se va a lograr por un acuerdo en el cual era fundamental que las Fuerzas Armadas apoyaran el establecimiento de la democracia y la pudo sostener, incluso con todo el problema de la década siguiente con la insurrección de la guerrilla", así lo explicó el cronista de la parroquia Concepción, Romel Escalona.

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