Extrabases de Alfonso Saer 24-05-2023

logo170

LA PRENSA DE LARA.- EN su arrollador comienzo de zafra, Ronald Acuña amaneció este martes con siete lideratos, cuatro de ellos incluyendo toda la MLB. En ambas ligas comanda anotadas (46), hits (63), total de bases (107) y WAR (Baseball Reference) con 3.1. Solo en la Nacional ostenta la punta en robos (19), OPS (1.028) y OPS ajustado (+179). Las palabras dichas por el tirador de los Bravos, Spencer Strider, probablemente resumen lo que muchos piensan sobre Acuña. "Es el mejor jugador que he visto", apostilló el lanzador de Atlanta. Solo dos miembros del salón de la fama, Willie Mays --- posiblemente el mejor pelotero de todos los tiempos --- y Rickey Henderson, han capitalizado los rubros de robos y OPS en una temporada. No es rutinario en absoluto que un gran estafador sea al mismo tiempo una figura de poder. "El abusador" sí lo es. Por eso deslumbra con su alto despliegue que también incluye una defensiva impecable, de brazo poderoso, lógico buen alcance y certeros disparos a las bases. Las proyecciones a veces son solamente una ilusión, o una diversión, pero el ritmo del guaireño va para 40 cuadrangulares y 65 robos, agregando un posible .355 de average. Estamos viendo a un jugador que por lesiones o alguna otra causa agregada no había mostrado su talento total. Desde 1932 nadie ha logrado capturar el liderato en robos y jonrones al mismo tiempo. Y desde 2006 (Alfonso Soriano) nadie atrapa un 40-40, o sea bambinazos y estafas. El lunes, al comenzar la serie contra los Dodgers, recibió boleto y luego avanzó a tercera con otra base por bolas a Matt Olson, en un robo muy poco frecuente, una acción de alguien muy avispado, algo poco visto en MLB. Fue su estafa número 19 de la campaña espectacular que desarrolla. ¿Qué ha hecho Acuña para superarse a sí mismo? Es una buena pregunta para hacérsela cualquiera en este ambiente. Estar por encima de sus logros anteriores ya es bastante. Lo que le falta es jugar sano, libre de lesiones. Así estará expedito el camino hacia la historia.

     LOS catchers criollos siguen repicando. Las notas altas recientes corresponden a Francisco Álvarez, el bien denominado prospecto uno del béisbol y ahora receptor en el equipo grande de los Mets. Batea solo para .238 pero con once empujadas en 84 turnos y con buena presencia en los instantes claves en triunfos recientes de los huéspedes de Queens. Suma cinco jonrones y su equilibrado trabajo detrás del plato satisface las exigencias del alto mando. Vale acotar que su promedio de embasado es de .304, desde que fue reclamado del Syracuse AAA el 7 de abril. El domingo le recibió a Justin Verlander en la barrida del doble juego contra los Guardianes y sonó un hit clave en la victoria del segundo cotejo. Esa fue la quinta conquista en fila para los Mets, ahora ubicados en el segundo puesto de la tabla central, detrás de su gran rival, Atlanta. El nativo de Guatire remolcó cinco marcas el fin de semana y estuvo firme a la defensiva como máscara de planta del club. Eso sí, debe ajustar sus disparos porque le han robado 33 bases en 37 intentos. Vale recordar que el paisano solo tiene 21 años y ya le están asignando muy seguido la responsabilidad de recibir a la muy acreditada rotación de su equipo.

     EL domingo disfrutamos a plenitud el duelo entre Shohei Ohtani y el criollo Pablo López, victoria final para Anaheim, 4-2, con derrota para el zuliano, aunque en una buena demostración de su talento, ponchando a nueve en seis tramos, aceptando dos anotaciones. Pero en la trinchera contraria tenía al ambivalente japonés, quien también fusiló a nueve y solo aceptó un par de inatrapables en seis episodios de faena hermética. El diestro cabimense de 27 años ha tenido algunos altibajos, pero su efectividad en diez aperturas se mantiene en 3.90, con eficacia en los ponches, 75 en 60 episodios. Ohtani (5-1, 3.05) ha liquidado por la vía de los strikes a 80 en 59 tramos --- 12.20 por cada nueve entradas --- con una venenosa variedad de envíos, incluyendo el disparo que llaman "sweeper", algo parecido al slider, con una mezcla de curva pronunciada... BALTIMORE perdió 108 juegos en el 2019 y 110 en el 2021. El año pasado mejoró, aunque fue penúltimo, con 83-79. El caso notable es que ahora los Orioles están sorprendiendo con 31-16 y persiguen a Tampa, que tuvo la fuerte arrancada ya conocida. Su pitcheo (4.03) es noveno en la liga, y la ofensiva (.254) no impresiona a nadie, pero saben jugar a la pelota y tienen un equipo aguerrido en el cual destacan Cedric Mullins y Ryan Mountcastle, empujando entre ambos más de 70 carreras. Anthony Santander, de flojo arranque, ya va por 26 fletes. En el pitcheo su cerrador Félix Bautista (3-1, 1.17) ha ponchado 45 en 23 innings con once salvados. En el trabajo de la retaguardia hay una buena razón para los éxitos actuales... EL regreso de José Altuve coincidió con la racha de ocho triunfos --- hasta el martes --- que ha puesto a Houston cerca del puntero Texas, escuadra vecina. Los siderales son grandes favoritos para continuar sus haberes de los últimos tiempos.

@alfonsosaer 

Descarga nuestra app aquí o escanea el código QR

Otras Noticias