Nuestra Señora de Altagracia engalana a Jiménez con su visita 139

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Guiomar López | LA PRENSA DE LARA.- Las energías físicas y espirituales se funden entre la feligresía que agradece infinitamente que se retoma la procesión de Nuestra Señora de Altagracia. Hoy engalana al municipio Jiménez con su visita 139, iniciando el día con actividades deportivas y con la misa de salida que será oficiada por monseñor, Víctor Hugo Basabe, en la iglesia Ermita de Nuestra Señora de Guadalupe hasta su templo matriz en el centro de Quíbor

Será un recorrido que trasciende los kilómetros porque se materializa en la dicha de los corazones que luego de la pandemia vuelven a recibir esta ruta de fe. La resistencia física quedará demostrada desde las 6:00 am con el amanecer desde la caminata - maratón, con salida de la plaza Yacambú (centenaria) por la avenida Florencio Jiménez hasta la plaza Bolívar. Luego bajan hacia la avenida Pedro León Torres y culmina en la plaza Pepe Coloma de La Ermita. Serán 3.1 kilómetros y con el cierre con bailoterapias, futbolito, juego de chapitas y demás recreación organizada por el Instituto Municipal del Deporte.

Según Gregori Domínguez, director de Comunicaciones de la Alcaldía de Jiménez, por ser la cuna del ciclismo y terruño del tricampeón Olinto Silva, desde las 9:00 am celebrarán el bicicletazo de 8,2 kilómetros, donde atletas y la feligresía saldrá de la plaza Pepe Coloma hasta el sector El Calvario.

Las autoridades municipales y regionales confirmaron que la misa central desde su santuario en La Ermita será oficiada por monseñor, Víctor Hugo Basabe, quien desde las 4:30 pm estará recordando la religiosidad que encierra la gracia y los misterios de la maternidad divina de María. 

Será la inspiración para cerrar los ojos al ofrendar los rosarios, oraciones, cánticos y el inmenso agradecimiento por su consuelo y protección.

A las 6:00 pm es la salida en procesión de la sagrada imagen y cuyo lienzo data de 1605, siendo más antiguo que la tablita de la Chiquinquirá, la cual es de 1709. Su origen se inclina con más fuerza al pintor y escultor Tomás de Cózar, mientras se encontraba en El Tocuyo y pintó el cuadro por petición del capitán español Gracián Alvarado de Muñatones. El funcionario era oriundo de Extremadura, España, donde se comenzó a venerar esta imagen. 

Su grandiosidad se encierra en el lienzo de 1.85 metros, irradia a partir de la meditación silenciosa del rostro de la madre, que lejos de una mirada triste se expresa en serenidad. Una comunión que es más sentida, al comprender el significado de sus manos unidas en adoración. Ilumina desde la eternidad, entendida con la estrella de Belén.

Será un respiro de fe y gratitud por la avenida Pedro León Torres, mientras las familias que viven en esta principal vía muestran el altar que alberga el sentimiento de sus promesas. La música también se sentirá, con esa palabra divina cantada y que se transforma desde los acordes, tal como acostumbran a esperarla en el punto de la unidad educativa maestro Orlando Ramón Jiménez. Ese río de devotos se desplaza en línea recta por 1,3 kilómetros hasta la plaza Bolívar, donde es recibida en el templo Nuestra Señora de Altagracia. La frescura de la noche es parte de esta visita para evitar la exposición del lienzo a los rayos solares. Es la algarabía de su pueblo transformado por la fe, para tenerla durante siete semanas en el templo matriz.

La seguridad contará con el despliegue de 455 funcionarios policiales, de rescate y otros, dispuestos en 20 puntos de control. También dispondrán de 5 puntos de atención médica con 5 ambulancias. 

Apuestan a la participación desde las 9 parroquias, cubrirán traslados desde los sectores foráneos con la habilitación de unidades de Transbarca. Un servicio gratuito desde las 3:00 pm, con rutas que estarían pasando cada 30 minutos hasta las 11:00 pm.

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