Enfermedades reemergentes afectan sistema de salud

Guiomar López | LA PRENSA DE LARA.- Los recientes 22 casos extraoficiales de fiebre tifoidea en Caracas aún preocupan al gremio médico y especialistas, quienes advierten el riesgo por brotes de enfermedades reemergentes en el país. Se refieren al dengue, tuberculosis, leishmaniasis, malaria y otras que impactan al sistema de salud que tiene baja capacidad de respuesta por las fallas en el nivel asistencial primario y la recarga a la población golpeada por la desigualdad social.

Cuestionan que estas enfermedades infecciosas se controlan por cierto tiempo y registran rebrotes. Coinciden en las deficiencias del primer escalón preventivo del sistema de salud público, irregularidad en el seguimiento epidemiológico, baja cobertura vacunal entre 37 a 75% y las limitaciones económicas en la familia de bajos salarios que no permiten la cobertura de gastos en salud junto a la inseguridad alimentaria.

Desde 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) precisaba que las enfermedades infecciosas figuran como la tercera causa de muerte prematura en el mundo y se eleva hasta 70% en países subdesarrollados. De hecho, la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) confirmaba 7.532 casos de dengue en octubre de 2022, malaria con más de 61.681 diagnósticos en 2021 y que en las primeras dos semanas epidemiológicas de 2022 ascendía a más de 2.796 casos positivos, entre otras.

Para Huniades Urbina, vicepresidente de la Academia Nacional de Medicina, las precarias condiciones económicas recaen en el cuidado de la salud. También la inseguridad alimentaria que impide una dieta balanceada con la debida carga proteica y prácticamente condena a carbohidratos para calmar el hambre.

Urbina alerta que la baja cobertura vacunal no llega del 90 al 95% en el programa nacional de inmunización. Una preocupación compartida por Jaime Lorenzo, presidente de la organización Médicos Unidos, al recordar que entre 2015 y 2016 se tuvieron brotes de sarampión, difteria y otras enfermedades que pueden ser prevenibles con el esquema de inmunización.

Se trata de una denuncia con fundamento en los registros de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en 2021, en el que se refleja una baja cobertura nacional que no supera el 75%. El menor porcentaje es para la hepatitis B con 37,38%, luego la triada de sarampión, paperas y rubéola entre 37,48% y 67,99%. Siguen difteria, tosferina y tétanos en 56,44% y 72,73%, mientras la BCG en 67,67% que debería ser aplicada en los primeros meses de vida y protege contra la tuberculosis.

"Las políticas en salud dejaron de ser prioridad", es la denuncia de Édgar Capriles, especialista en economía de la salud, acerca de la obligación del Estado con la regularidad del esquema de inmunización. Cuestiona que se trata de un abandono progresivo que no asegura la prevención y es muy difícil lo curativo.

Sugiere que las máximas autoridades tengan conocimiento de la realidad en general y asuman el seguimiento epidemiológico para evitar el incremento de casos. Un efecto que suele repercutir en la capacidad de respuestas de los centros asistenciales, entre el déficit de especialistas para consultas y que remite a la atención en privado.

También resalta que los venezolanos deben contar con una campaña informativa para reducir los riesgos posibles y aprendan nuevos hábitos entre las dificultades por las fallas en servicios públicos. Recalcar la higiene frente a las amenazas por insalubridad y hasta mayor cuidado en el almacenamiento del agua, para evitar reservorios que alojen mosquitos como el Aedes eegypti para el dengue.

Por vigilancia constante

Según René Rivas, presidente del Colegio de Médicos de Lara, en la entidad se conocen casos de leishmaniasis, dengue y los importados de malaria que pueden ser constantes en zonas rurales. Destaca la mayor incidencia de afecciones respiratorias, debido a este período de lluvias.

Sin tener la precisión de la data oficial, se basa en el desarrollo clínico por el incremento de diagnósticos en bronquitis, bronconeumonía y neumonías. También conoce que la mayoría de los pacientes son niños y adultos mayores, siendo los grupos más vulnerables.

Explica que los niños están más propensos por los cambios climáticos y que suelen ser más repentinos, mientras que los adultos mayores pueden venir arrastrando secuelas por covid-19.

Recuerda que las calles de tierra suelen ser focos que propician asma.

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