Barquisimetanos anhelan mejores servicios públicos

Luis E. Marchán | LA PRENSA de Lara.- Barquisimeto arriba a sus 467 años de fundada mañana 14 de septiembre, y son múltiples los regalos que piden sus habitantes para verla más bonita. La lista para la gobernadora Carmen Meléndez y el alcalde Luis Jonás Reyes es larga, exhortándolos a mejorar los servicios públicos, priorizando el fluido eléctrico, pues los cortes de la energía se han convertido en un dolor de cabeza.

La lista de "regalos" incluye calles con menos cráteres; que llegue el agua a todos los sectores; reducción de las colas para comprar una bombona de gas o la de los abuelitos para cobrar una pensión que no le alcanza ni para una caja de aspirina y que haya menos inseguridad.

Entre sus peticiones, ruegan que Barquisimeto sea una de las mejores ciudades del país y recobrar sus anteriores reconocimientos como fueron la capital del desarrollo y la ciudad más limpia de Venezuela. Opinan que para que esta fantasía se convierta en realidad, los gobernantes deben inyectar importantes recursos tomando en cuenta las prioridades en materia de salud, educación, deporte, alimentación, empleo y cultura, expresó el profesor de historia, Pastor Echeverría.}

"Ante la desidia oficial de los gobiernos regionales y locales de las tres últimas décadas y donde la revolución, en 20 años, no ha logrado consolidarla como una ciudad moderna, hace falta ponerle corazón a muchas obras", dijo.

Otros consultados, ante los anuncios del alcalde Luis Jonás Reyes de invertir en asfaltado; embellecimiento de calles, de plazas como El Garabatal y Nectario María; la inauguración de un módulo policial en la plaza Ayacucho; la reactivación de la Fundación Nevado para la atención de mascotas, paradas de transporte público; dotación al CDI de San Vicente y del Cuerpo de Bomberos, estos lugareños piden, como otro regalo, la dotación y reacondicionamiento de canchas deportivas; regularización del transporte público; repotenciar las unidades de Transbarca; dotación de los CDI; asistencia a los indigentes por cuanto estos ciudadanos deambulan casa por casa pidiendo comida.