Aquí hay muchos niños pequeños, esta situación es un peligro para ellos.

Nidia Martínez

Vecina

Tuve que llevar los corotos a casa de vecinos, me da miedo perderlos.

Lolimar Rivero

Vecina

Cuando llueve preferimos salir y mojarnos para no quedarnos en la casa.

Moraima Colmenárez

Vecina

Protección Civil vino, pero sólo tomaron fotos y se fueron nuevamente.

Yilber Nieto

Vecino

Al menos 15 familias de Nuevo Barrio corren el riesgo de quedar sin casa

Guaro Mirón | LA PRENSA DE LARA.- ¡Naguará! Llevaba tiempo queriendo visitar a mis panas de siempre para saber cómo se encuentran después del soberano palo de agua que cayó sobre Barquisimeto la semana pasada. Así que empecé a pasar mensajitos a mi gente de las comunidades, y así fue como mi compinche Lolimar Rivero me contó que anda con el Jesús en la boca desde entonces.

Resulta que al menos 15 familias de la carrera 15 entre calles 13 y 14 de la parte II de Nuevo Barrio quedaron pendiendo de un hilo después que el aguacero aumentara el nivel del agua y arrasara con metros de tierra.

Más de una casita quedó a orillas de la quebrada, otras ya se han ido de lado y algunas, incluso han comenzado a agrietarse.

"¡Ay, Guarito, esto es horrible! Nos toca dormir con un ojo cerrado y el otro abierto por si nos toca pegar una carrera de madrugada", me dice Lolimar.

Y es que recuerdan que con el palo de agua del 27 de septiembre más de uno tuvo que pegar una carrera a la calle y sin importar que se estuviesen mojando esperaron que escampara. Tenían miedo de irse abajo con todo y vivienda.

La pobre Lolimar ya se encuentra casi mudada. La casa está prácticamente vacía, pues tuvo que llevar los corotos a casas vecinas como medida de protección. ¡Ay, Dios mío, qué estrés toda esta situación!

Pero yo me pregunto, ¿será que esa gente no sabía que viviendo junto a la quebrada podía presentarse ese problemón? Resulta que ellos construyeron y dejaron la cantidad de metros recomendados para estar lejos del peligro, pero las promesas de embaulamiento que hicieron los diversos gobernantes que han pasado a lo largo de cuatro décadas quedaron en simple palabrerías, todos les cayeron a muela, como decimos en las calles.

Y es que ya es la tercera vez que ocurre un hecho como este. Anteriormente, lo vivieron en 1981 y a principios de la década de los 90.

Incluso, hay familias que han construido hasta tres veces los baños que han cedido porque el precipicio se acerca cada vez más a ellos.

En la zona hay una catajarra de niños que ponen a más de uno con los nervios de punta, pues en cualquier descuido puede ocurrir una desgracia.

"Protección Civil vino y nos dijeron que no podíamos vivir aquí, pero al mismo tiempo nos hicieron saber que no somos prioridad porque están concentrados en la búsqueda del joven que fue arrastrado por la quebrada", dijo Lolimar.

Los vecinos afirman que los funcionarios nada más lo que hacen es ir hasta el sitio, posar y tomarse fotos. ¡Qué barbaridad! El Gobierno debería responder la emergencia de todos los afectados por igual.

Hacen un llamado a las autoridades regionales para que les tiendan la mano, ya que están al filo del peligro.

Descarga nuestra app aquí o escanea el código QR

Ver más:
Otras Noticias