Temas parlamentarios: Paquete chileno

LA PRENSA DE LARA.- A menos de 15 días de haberse realizado el plebiscito en Chile donde se rechazó en forma contundente el proyecto de Constitución preparado por la Constituyente denominada Convención Constitucional, electa en el año 2020 por una abrumadora mayoría de más del 70% de los electores participantes y cuyo quorum luego eligió al actual presidente Gabriel Boric, aún retumba en el mundo la incógnita sobre la razón por la cual un mandatario recién encargado es derrotado en sus propios cónclaves electorales en el primer acto de importancia para el ejercicio gubernamental.

Es indudable que es una experiencia importante que debe ser analizada con suficiente amplitud de criterio, pues algo muy profundo debe haber intuido la ciudadanía chilena para que en tan corto tiempo hubiese reaccionado en contra del proyecto de constitución para el cual a quien recién eligieron presidente estaba solicitando su aprobación.

Quizás los constituyentitas no entendieron el mandato que el pueblo les dio para redactar una carta magna que se pareciera a ellos, a su idiosincrasia y a sus necesidades. No a las necesidades políticas de los grupos que pretendieron cambiar el rumbo democrático de esa nación, metiendo gato por liebre, como paso en Venezuela. Es entendible que hay una demanda insatisfecha desde el punto de vista social y económico, pero no son signos suficientes para proponer en un paquete chileno cambios radicales en las instituciones que conspiran contra la tradición republicana de más de 200 años.

Cambiar, por ejemplo, la bicameralidad pudiera haberles sonado como un parecido a lo que ocurrió en Cuba y Venezuela. O declarar a Chile un estado plurinacional no los convenció por traerles el recuerdo de Bolivia. Necesario es decir que los planteamientos más sencillos son los que deben haber asustado al colectivo chileno en lo interno porque asumieron que los cambios eran para favorecer a la clase política que llego al poder y no a los ciudadanos que estaban aspirando tener acceso a una educación gratuita o a unas pensiones que favorecieran la calidad de vida de los adultos mayores.

Esto viene dado por el contraste que hubo en el resultado del plebiscito. Mientras en lo interno del país gana sin duda el NO a la propuesta de Constitución, en el exterior gana el APRUEBO con una diferencia importante, lo que evidencia que las ópticas de las necesidades son diferentes.

Por: Guillermo Palacios.

*La Prensa de Lara no se hace responsable de las opiniones emitidas en los artículos cuyo contenido es de entera responsabilidad de sus autores*.

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