El panadero de la muerte, 23 años del atroz crimen en Los Rastrojos

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Euseglimar González | LA PRENSA DE LARA.- Mordió la mano que le dio de comer. Carlos de Caires, un joven panadero asesinó a sus jefes y al hijo de ellos, luego de tener un tiempo trabajando en la panadería, lugar donde la familia le brindó una economía estable para él, su esposa e hija, pero con el pasar de los meses la ambición e ira pudo más.

Tres miembros de una familia fueron asesinados a sangre fría en Los Rastrojos, de Cabudare, hecho ocurrido en octubre de 1998.

Manuel Sergio Neves, el "Portugués" era uno de los migrantes que llegó a Venezuela y se enamoró del país, por esto decidió vivir en el estado Lara junto a su esposa Elvira del Rosario Deus y sus tres hijas, entre esas Carla, la menor para ese momento.

Al poco tiempo nació Paulo Sergio Neves, el menor de la familia. La pareja decidió montar una panadería y la bautizaron como "Lusven 90", un establecimiento que era muy conocido en Los Rastrojos de Cabudare, a diario tenía cientos de clientes.

Tenían a varias personas trabajando en la panadería, pero Manuel, ya con 49 años, quería a una persona que se encargara del negocio para él poder ocuparse de otras cosas, como atender a los proveedores.

Primero consiguió a un hombre, pero al poco tiempo se enteró que lo estafó, decidió denunciarlo ante la Policía y lo detuvieron.

Luego se presentó Carlos, hermano del estafador, este le contó que tenía ansias de trabajar, pues necesitaba darle de comer a su hijita y esposa. Al principio Manuel dudó por lo que le había hecho el otro hombre, pero después se dejó convencer.

"Le prometió que les iba a duplicar las ventas", fue parte de las investigaciones que tuvo la Policía Técnica Judicial (PTJ), ahora Cicpc.

Así fue como Carlos comenzó a trabajar y al poco tiempo se ganó la confianza de su jefe y toda la familia.

El "Portu", como también era conocido Manuel, lo enseñó a amasar la harina para el pan, luego este se convirtió en el jefe de los horneros y así fue escalando cargos hasta convertirse en el encargado de la panadería.

Según lo publicado en medios regionales, un día Carlos le contó a Manuel que tenían que cuadrar caja juntos, pues estaba casi seguro que la cajera se estaba quedando con dinero. Al final de la tarde lo hicieron y se percataron que faltaba plata, por lo que la joven fue despedida por ser una "ladrona".

Fue ese puesto el que Carlos aprovechó para meter a trabajar a su esposa Adelaida y todo marchaba muy bien.

Amoríos

Carla, la penúltima hija de Manuel y Elvira fue seducida por Carlos y comenzaron un romance a escondidas.

La joven sabía que él era casado, pero se enamoró. Carlos era astuto, sabía cómo "manejar" a su antojo a la jovencita, que para ese año tenía 20 y él 31 años.

Aunque Carlos y Carla mantuvieron un romance, este le pidió a ella y Manuel que fueran los padrinos de su hijita.

Algunos medios relataron que la familia Neves Deus le celebró el bautizo a la pequeña y todos compartieron por los lazos de amistad que los seguía uniendo.

Último abrazo

La primera quincena de octubre, hace casi 24 años, Carla se fue para Portugal a visitar a sus abuelos.

El viaje sería por vacaciones durante un mes. Sus papás y hermanos la despidieron y le dieron ese caluroso abrazo, sin pensar que sería la última vez que sentiría los brazos de sus padres.

A la joven, su papá la llamaba todos los días para saber cómo estaba y así transcurrió toda la temporada de vacaciones.

Carlos comenzó a robarse el dinero de la caja, luego las cuentas no cuadraban. Manuel le preguntaba qué pasaba, pero él lograba convencerlo que todo estaba bien.

El 26 de octubre, a las 9:30 de la mañana, aproximadamente, Manuel le exigió a Carlos rendir cuentas sobre unas facturas.

Carlos le refutó a Manuel y le preguntó que si él pensaba que lo estaba robando y de inmediato le dijo que fueran a la oficina que él le explicaría todo.

Cuando el hombre llegó a la oficina fue atacado por Dennis Gutiérrez, apodado el "Nerón", lo golpeó en la cabeza y él cayó al piso, pero fue allí que Carlos lo habría apuñalado varias veces.

El "Portu" trató de defenderse, pero no lo logró.

La esposa del "Portu" llegó a la oficina y allí fue atacada por Carlos, no le dio chance de pedir auxilio.

Pocos minutos después llegó Paulo, el hijo menor de los panaderos, él comenzó a llamar a su papá y al no responderle decidió subir hasta la oficina.

Apenas el muchacho entró vio el cuerpo de su papá tirado y fue justo en ese momento en el que fue atacado por Carlos.

Según la entrevista que le hicieron los medios de comunicación a Carlos, él confesó que Paulo comenzó a forcejear con él, pero fue cuando también logró neutralizarlo y lo mató.

Los trabajadores escucharon gritos, pero no quisieron asomarse para ver qué pasaba y de inmediato Carlos salió a decirles que todo estaba bien, que eran los esposos que habían discutido.

Preocupado por no saber qué hacer, Carlos planificó su "crimen perfecto". Le dijo a Nerón que le pagaba 100 mil bolívares (para ese año era mucho dinero), para que él junto con Néstor Urbano, un empleado de la panadería, cavaran un hueco.

El "Nerón" le contó a Néstor que el hueco era para un tanque, este último pagó siendo inocente.

Luego de estar listo el hueco, el homicida esperó que todos los trabajadores salieran de la panadería y así fue como en el jardín enterró los tres cuerpos, le echó cal y sal para que se mantuvieran y no saliera mal olor. Luego colocó una capa de cemento.

Según las investigaciones de la PTJ, en el sitio estuvieron el "Nerón", Carlos y su esposa, pues Néstor sólo trabajó con la excavación.

La llegada

Carla llegó a Venezuela y directo a su casa llamó a sus papás, pero no le atendieron, esto era extraño para ella. Su papá llevaba varias semanas sin comunicarse con ella.

"Le pregunté a Carlos dónde estaban mis papás y primero me dijo que estaban en Caracas, luego pasaron los días y me dijo que estaban en Puerto La Cruz", sostuvo Carla durante una entrevista en 1999.

La muchacha no denunció la desaparición, pues Carlos sabía cómo enredarla y que ella le creyera todo. Así pasaron los días hasta que llegó Navidad.

Carla esperó la llamada del 24 de diciembre, la del 25 e incluso después del cañonazo, pero el teléfono nunca sonó.

Lo último que le dijo Carlos fue que ellos se habían ido a Portugal, no quiso creerle y decidió denunciar ante la PTJ. El 20 de enero de 1999 dieron inicio a las investigaciones.

Los funcionarios comenzaron a interrogar a los vecinos y personas cercanas a las víctimas. Querían hablar con los empleados, pero Carlos los había despedido, supuestamente, por reducción de personal.

Seis días después, los funcionarios hallaron los cuerpos, estaban enterrados en el jardín de la vivienda, justo donde quedaba la panadería.

El homicida fue atrapado cuatro meses después 

Carlos de Caires fue detenido por la PTJ cuatro meses después del crimen. La aprehensión fue en la carrera 16 con calle 26 de Barquisimeto.

El hombre trató de huir cuando vio a los funcionarios, pero estos acordonaron la zona y le pusieron las esposas.

Durante las investigaciones de la Policía Técnica Judicial, primero detuvieron a "Nerón", quien habría contado lo ocurrido, luego fueron por Néstor, quien hasta el momento está siendo involucrado por un crimen que no había cometido, y luego se fueron tras la captura de la esposa de Carlos.

En videos, durante entrevista con los medios de comunicación, la dama le pedía a Carlos que se entregara.

Se supo que al momento de la captura de Carlos, él negó haber matado a los tres miembros de la familia y decía que los otros hablaron bajo presión, pero luego de los interrogatorios, que no concordaban, decidió confesar.

Se supo que Carlos y "Nerón" fueron condenados a 21 años, siete meses y doce días. Pero al parecer, Carlos sólo permaneció cinco años detenido, luego de recibir un beneficio de régimen abierto y destacamento de trabajo. En 2017 aseguraron que estaba fuera del país.

De Carla y sus hermanas no se supo más nada. 

Propietario de panadería mata a su esposa en Cabudare 

A Isabel María De Cruz la mató su esposo frente a su bebé de tres meses. El homicida quiso cambiar el móvil del crimen, pero fue descubierto.

Isabel estaba casada con Adelino Dos Santos, de padres de origen portugués. En el año 1988, diez años antes de la muerte de la familia Neves Deus, tuvieron a su primer bebé, pero la felicidad por la llegada del nuevo integrante de la familia les duró poco, pues 3 meses después el hombre asesinó a su pareja.

Adelino apuñaló a su esposa y huyó de la escena con el cuchillo. El hombre sin saber qué hacer decidió trasladarse a su panadería, para pensar qué iba a hacer.

Él era dueño de la panadería La Perla Negra, ubicada justamente donde funcionaba Lusven 90, para algunos vecinos de Los Rastrojos esa panadería estaba "maldita".

Adelino le habría pedido el favor a un comerciante para que fuera a buscar unas cosas a la casa y le entregó las llaves, cuando él entró a la vivienda encontró a la dama muerta dentro del cuarto.

Llamó a Adelino para informar y este contó que pudo ser un robo, pero días después la PTJ esclareció el homicidio y lo señaló a él como el responsable.

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