Una visita a Lara terminoacute en una masacre en la avenida Riberentildea

Crédito: Archivo

Una visita a Lara terminó en una masacre en la avenida Ribereña

Euseglimar González | LA PRENSA DE LARA.- Una vía con poco tráfico y en tinieblas fue el escenario para que se cometiera uno de los crímenes más atroces en Lara. Un viaje de Cabudare hacia El Manzano se convirtió en tragedia para una familia larense, cuatro jóvenes fueron asesinados de múltiples disparos tras un accidente en la avenida Ribereña.

Eran más de la 1:00 am de aquel 5 de julio de 2009, cuando cinco personas iban a bordo de un Hyundai Accent, color gris, salieron desde Cabudare y tenían como destino El Manzano. Esa madrugada, el conductor del vehículo comenzó a "picar" y adelantar con otro joven que iba a bordo de un carro Corsa.

En el Accent viajaban Victoria Isabel Filipini (24), Gustavo Enrique Mauco Quiroz (19), una adolescente de 17 años, Gustavo Adolfo Viscaya (26) y otra dama. Al parecer, el conductor del Corsa logró adelantarlos y aunque el muchacho que manejaba el Accent trató de alcanzarlo no lo logró, pues el semáforo lo sorprendió e hizo que frenara de golpe.

Justamente cuando el conductor frenó el carro se coleó e impactó contra una camioneta Jeep Grand Cherokee que era conducida por un joven, quien, presuntamente, estaba bajo los efectos del alcohol e iba con dos personas más.

Para ese año, fueron muchas las versiones sobre la violencia que se desató. Unos decían que los jóvenes a bordo del Accent no se detuvieron tras el accidente y continuaron su rumbo; sin embargo, otros dicen que dos de los jóvenes se bajaron del vehículo y fue cuando comenzó el terror. Ambas versiones terminan con derramamiento de sangre, pues los jóvenes fueron masacrados a tiros, sólo una persona sobrevivió.

El puente Las Damas, en la Ribereña, fue el escenario para que se cometiera el atroz crimen.

Victoria era periodista y tenía pocos días de haberse graduado de licenciada en letras, llegó a Lara de visita para celebrar su graduación junto a sus familiares. Esa madrugada ella iba de copiloto y aunque era la dueña del Accent, cedió su puesto para que su amigo manejara. En medio de la balacera, la dama fue una de las primeras en morir, luego su prima, una jovencita de 17 años.

A cuatro de los cinco pasajeros les dispararon. La balas no alcanzaron a una de las damas, quien milagrosamente sobrevivió y fue la testigo de todo lo ocurrido.

Luego del tiroteo, los jóvenes que iban a bordo de la camioneta huyeron picando caucho. Mientras que las víctimas quedaron malheridas entre el carro y el asfalto, la sangre tiñó la orilla de la carretera.

La sobreviviente en medio de su desesperación llamó a su familia para notificar lo ocurrido y al poco tiempo llegó la ayuda. Trataron de salvar a los jóvenes, pero en el camino hacia el hospital murieron.

Conmoción

La muerte de los cuatro jóvenes causó conmoción en Lara. El temor se adueñó de las personas que a diario transitaban la avenida Ribereña y los larenses comenzaron a pedir justicia por el crimen de los muchachos.

El testimonio de la sobreviviente fue una pieza clave para que el Cicpc iniciara las investigaciones y lograra esclarecer el cuádruple homicidio.

Se supo que durante esos días, el Cicpc aplicó más de 20 allanamientos para lograr ubicar a los responsables.

En medio de las investigaciones, se supo que los funcionarios de Lara recibieron una llamada anónima en la que informaban que, supuestamente, la camioneta involucrada en el crimen estaría en Trujillo.

Los funcionarios se trasladaron hasta el estado Trujillo y llegaron a un taller mecánico, ubicado en el municipio Pampán, donde reparaban la camioneta Jeep Cherokee, los detectives verificaron que se trataba de la misma en la que huyó el homicida.

Así fue como los funcionarios lograron identificar al responsable; sin embargo, no lograron detenerlo de inmediato. Comenzaron a unir las piezas del rompecabezas para poder determinar el móvil del crimen, aunque tenían varias hipótesis no daban con la verdadera, pues no lograban entender cómo es que por un choque asesinaron de esa manera a cuatro personas.

Las horas pasaban, los familiares y amigos de las víctimas sabían quien era el responsable de las cuatro muertes; sin embargo, decían que un funcionario lo estaba encubriendo.

El funcionario era tío de quien era señalado de ser el responsable del atroz crimen. Fuentes policiales indicaron que el uniformado, quien era Cicpc, supuestamente, trató de entorpecer las investigaciones para que no atraparan a su sobrino.

En julio de 2009, Carlos Rodríguez, quien era jefe del Cicpc Lara para ese año, comentó que el crimen había sido resuelto y que tres personas estaban tras las rejas; sin embargo, poco tiempo después fueron liberadas.

Se entregó

Lo buscaban hasta debajo de las piedras y él lo sabía. Tras casi una semana del crimen, Jesús Daniel Gori, quien fue señalado como el autor del crimen, se entregó en la Fiscalía del Ministerio Público, pues sabía que lo estaban buscando por la "Masacre de la Ribereña".

Ese día, un grupo de funcionarios del Cicpc lo detuvo y lo escoltó hasta la sede del Cicpc, ubicada en la Zona Industrial I de Barquisimeto para rendir declaraciones.

El 13 de julio de 2009, el Ministerio Público informó que las fiscales 45° nacional y 9° del estado Lara imputaron a Jesús Gori Alvarado por la comisión del delito de homicidio intencional calificado por motivos fútiles.

Mientras que el inspector jefe del Cicpc, quien era el tío de Jesús Gori, fue señalado por la presunta comisión de los delitos de cómplice y obstaculización de la justicia, pero tiempo después habría quedado en libertad y años después fue asesinado.

Jesús Daniel, al momento de su detención registró cinco antecedentes penales, tres por el delito de homicidio y dos por lesiones. Fue señalado de estar involucrado en el asesinato de Guillermo Aguilar y Armando José Pérez Medina.

Lo condenan

Cuatro meses después de su detención, Jesús Daniel fue el único que recibió condena. Fue sentenciado a 24 años y 9 meses de prisión por haber cometido homicidio intencional calificado por motivos fútiles por el caso de la avenida Ribereña.

Se supo que el joven admitió los hechos en la audiencia preliminar celebrada en el Tribunal Sexto de Control de la Circunscripción Judicial. Tras celebrarse la audiencia, se determinó que el sitio de reclusión sería la cárcel de Sabaneta, en Zulia.

Ese mismo día se celebró la audiencia de los demás imputados; sin embargo, ellos no admitieron los hechos y poco tiempo después quedaron en libertad, según informó una fuente policial.

La Ribereña ha sido testigo de asesinatos atroces

Un incendio de un vehículo fue reportado a los bomberos, pero al llegar no sólo encontraron el carro en llamas, sino que también se percataron que estaban dos cadáveres. El atroz crimen ocurrió en julio de 2013, en el sector El Encanto, después del puente Las Damas de la avenida Ribereña.

Al llegar al sitio, los bomberos observaron un carro Fiat Siena, pero a menos de cincuenta metros estaba el cadáver de un hombre. Los funcionarios de inmediato reportaron el hecho al Cicpc y apagaron el incendio, pero allí dentro estaba el cuerpo de otro hombre, que quedó carbonizado.

Una de las víctimas era un exfuncionario de Polilara y el otro un comerciante

Para ese momento se supo que ambos eran perseguidos por unos hombres armados, quienes comenzaron a disparar hacia el vehículo. El exfuncionario quedó a orillas de la vía, mientras que la otra víctima murió carbonizada dentro del carro.

La avenida Ribereña, que conecta los municipios Iribarren con Palavecino no sólo ha sido testigo de crímenes, sino que también es usada por los delincuentes como zona de "liberación" de los cadáveres, pues así ocurrió en el año 2017, dos hombres fueron asesinados y sus cuerpos fueron hallados cerca del puente Las Damas.

En marzo de 2017, vecinos del sector El Mayal, ubicado en la avenida Ribereña hallaron el cuerpo de un hombre baleado y maniatado.

El cuerpo fue hallado muy cerca de un ranchito que tenía más de seis meses abandonado. Además del disparo que recibió, el hombre presentaba una herida abierta en el brazo izquierdo.

Un año antes, muy cerca de esa zona hallaron a un joven de 16 años, quien fue asesinado de una puñalada y el homicida dejó el cadáver en una quebrada.

Asesinan a joven con saña

En un camino de tierra en sentido oeste-este de la avenida Ribereña, a la altura de la calle 38, vecinos de la comunidad se encontraron con una espeluznante escena, el cuerpo de una joven estaba tirado bocarriba, presentaba heridas de bala y golpes.

El hallazgo fue en abril de 2012, la dama de contextura delgada, piel blanca y cabello negro vestía una leguis de color blanco y estaba descalza, mientras que la vestimenta de arriba no la tenía porque se la habían quemado. En la zona quedaron rastros de sangre, desde donde fue asesinada y golpeada brutalmente hasta donde la arrastraron.

Es uno de los crímenes más atroces que los vecinos de la Ribereña recuerdan. La joven presentó heridas por arma de fuego en el cuello y en la mejilla.

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