CICPC de Lara abate al "Diablo de la Silverado" en Mérida

José D. Sequera | LA PRENSA de Lara.- Después de 50 días de haber intentado estrangular, apuñalar y embestir cuatro veces con su camioneta a su pareja Frarianny Liseth Quiroz Ocanto (30) hasta matarla, Pablo Silvino Sánchez Sivira (52), alias "El Diablo de la Silverado" resultó abatido el domingo en la madrugada por funcionarios del Eje de Homicidios del Cicpc Lara, durante un presunto enfrentamiento en el sector Pie del Tiro, de la ciudad de Mérida.

Un mes después del femicidio cometido el pasado 13 de julio a las 7:00 de la noche en la Zona Industrial I de Barquisimeto, "El Diablo de la Silverado", emprendió su viaje de huida a Colombia, a pesar de tener una notificación roja de Interpol. Fue ayudado por familiares y su círculo de amistades más cercano de la iglesia cristiana evangélica, según reveló una fuente policial.

"El Diablo de la Silverado" previniendo una posible detención en su camino hacia la frontera colombo-venezolana, usaba peluca y ropas viejas muy anchas, "accesorios" que acompañaban la barba de "tres días" que se dejó crecer, así como los kilos que rebajó tras el crimen. También tenía varias cédulas montadas con distintas identidades.

Sánchez el 14 de agosto agarró sus maletas y se fue de Barquisimeto. Realizó su primera escala en Guanare, estado Portuguesa. Sus amigos cómplices hicieron sus contactos con otros miembros de la congregación para pedir el favor de alojar al "El Diablo de la Silverado", omitiendo su identidad para que no lo relacionaran con el atroz asesinato que cometió.

Luego de dos días y siguiendo el mismo "modus operandi" de la primera escala, el asesino Pablo Sánchez salió de tierras portugueseñas en un vehículo de uno de sus amigos cómplices, sin dejar de mantener informada a la familia de sus pasos.

La segunda escala del homicida fue en Barinas; pernoctando sólo una noche en casa de otro cristiano. En este estado llanero, "El Diablo de la Silverado", se montó en un autobús hacia el Terminal de Pasajeros de Mérida, ciudad a la que llegó el 17 de agosto.

Como sus anfitriones estaban al tanto que "El Diablo de la Silverado" buscaba escapar, en esos dos días contactaron a un grupo cristiano evangélico de Mérida para preguntarles si podían acogerlo.

En ese contacto, aseguran fuentes ligadas a la investigación, los hermanos del prófugo, le contaron a los merideños que él era cristiano y buscaba ofrecerle a Dios un ayuno por "unos días"; luego partiría. Los andinos, aparentemente, aceptaron la propuesta.

Llegando a Mérida se trasladó hasta el sector Pie del Tiro, parroquia Mariano Picón Salas, al norte de la ciudad andina. Un pastor cristiano evangélico de 74 años fue el encargado de alojar a Sánchez, en una casa blanca doble planta, que era sede de la iglesia que lideraba.

Hasta el sábado en la noche, Sánchez era considerado por los cristianos que iban con regularidad a la iglesia merideña, como un huésped "extraño", porque el supuesto ayuno que estaba realizando era muy largo, lo que generó suspicacia en tres los cristianos evangélicos.

Pero "El Diablo de la Silverado", tenía una segunda intención, además de esconderse: buscar recursos económicos para pasar la frontera. Ya en Barquisimeto había vendido sus propiedades a través de un amigo que lo ayudó y ese dinero se lo había consumido en su viaje hasta Los Andes.

"El Diablo de la Silverado", ideó un maléfico plan durante esas dos semanas que estuvo alojado en la iglesia merideña y que se lo confió, según afirmó una fuente policial, al allegado con el que siempre mantuvo contacto telefónico.

El plan consistía en asesinar a golpes al anciano pastor evangélico cuando los dos estuviesen a solas en la casa y si "la cosa se complicaba" lo mataría de un tiro. Ya Sánchez sabía que el líder cristiano tenía dinero y objetos de valor que pretendía vender para comprar dólares y seguir su rumbo a Colombia.

Lo sorprenden

Mientras "El Diablo de la Silverado" realizaba su travesía de 399 kilómetros desde Barquisimeto a Mérida, una veintena de funcionarios de la Brigada Suroeste del Eje de Homicidios del Cicpc Barquisimeto, hacían rastreo telefónico a los celulares del prófugo y de su círculo de amigos, así como vigilancia permanente a todos los allegados del femicida.

Los detectives lograron dar con la ubicación geográfica donde se estaba enconchando "El Diablo de la Silverado". El sábado en la tarde, una comisión de "petejotas" larenses viajó hasta Mérida, donde recibieron apoyo de funcionarios del Cicpc de esa ciudad.

Pasada la 1:00 de la madrugada del domingo, los funcionarios de la policía científica fueron hasta Pie del Tiro. Cuando estaban en el camino que daba hacia la casa donde pernoctaba "El Diablo de la Silverado", vieron cómo el hombre, tras sentir los vehículos quería huir hacia un cerro.

Tras verse acorralado, el asesino empuñó su revólver calibre 38 milímetros y supuestamente propinó disparos contra los "petejotas" de Barquisimeto. Ellos respondieron de la misma manera, y en el breve intercambio de disparos, "El Diablo de la Silverado" cayó herido con tres balazos en el pecho.

Los funcionarios lo montaron en una patrulla y lo trasladaron hasta el Hospital Universitario de Mérida, pero murió a los pocos minutos de ser ingresado.

Al momento de ser herido, el aspecto que tenía "El Diablo de la Silverado" era muy distinto al hombre que asesinó a Frarianny Quiroz, pues pasó de lucir camisas y relojes de lujo, a vestir una chemise azul rey y unos jeans desgastados.

Además, había adelgazado al menos 15 kilos, pues su cara estaba muy demacrada y expuesta al sol. La barba irregular, le cubría casi todo el rostro.

En el sitio del presunto enfrentamiento quedaron como evidencias el revólver que "El Diablo de la SIlverado" al parecer utilizó contra los "petejotas" y las conchas de las balas percutidas. Una comisión del Cicpc Mérida fue la que se encargó de realizar la inspección técnica del lugar así como de las evidencias.

Día del asesinato

Ese fatídico 13 de julio a las 7:00 de la noche, Pablo Sánchez iba montado en su Chevrolet Silverado, dorado, junto a una de sus hijas y Frarianny por la avenida Libertador, en sentido oeste-este, para llevar a su pareja a su casa en el barrio El Carmen.

A la altura del centro comercial Babilon comenzó una discusión entre ambos porque él insistió en retomar su relación, pero ella se negaba por los antecedentes de violencia que este tenía. De ahí hasta la carrera 5 de la Zona Industrial I, la discusión se acaloraba cada vez más.

Antes de llegar a la carrera 5, Sánchez intentó ahorcar a Quiroz con un mecate y le clavó un destornillador en el pecho. Todo esto ocurrió ante la aterrada vista de la hija del "Diablo de la Silverado".

Cuando Sánchez frena bruscamente, su hija se baja del asiento trasero. Su padre aceleró y a los metros Frarianny también se tira de la camioneta, pero una rueda le pasa por encima.

Después de esa caída, él utiliza su Silverado para embestir a la muchacha en al menos cuatro oportunidades en menos de dos minutos, hasta que la última vez que la arrolló, su cuerpo se quedó enganchado a la rueda delantera trasera, que arrastró hasta la esquina de la calle 30 con carrera 5 para después huir en dirección a la avenida Las Industrias.

Sánchez era carpintero, mientras que Quiroz era ingeniero en Sistemas. Ambos se habían conocido en una tienda de ropa deportiva, donde trabajaba la mujer como vendedora.

Intensa búsqueda

Al día siguiente del asesinato, funcionarios policiales comenzaron a seguir el rastro de Sánchez. En los siguientes 30 días, los detectives de la Brigada Suroeste del Eje de Homicidios del Cicpc se encargaron de las investigaciones mediante interrogatorios y seguimiento a su círculo más íntimo, así como rastreo telefónico por los números que él usaba para comunicarse.

Los "petejotas" fueron hasta el barrio El Carmen (casa de su madre), Pavia (donde tenía un negocio) y en la Rafael Caldera (casa de familiares cercanos) pues supuestamente habían visto al "Diablo de la Silverado" "disfrazado" con ropa ancha y peluca, sin embargo nunca dieron con él. Nueve días después del asesinato, Interpol liberó alerta roja, pues las investigaciones apuntaban a que Sánchez tenía planeado salir del país.

"El Diablo de la Silverado" tenía tres antecedentes penales: el primero de 1987 por robo; el segundo de 1989 por seducción; y el tercero fue un arresto de 72 horas hace cinco años por tirotear en la pierna a una expareja durante una discusión.

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