Crédito: Alberto Briceño

Yo trabajo desde los siete años y ahorita me dedico al comercio informal en las mañanas y tardes.

Roberto Rodríguez

Consultado

Salimos todos los días a vender helado, hay días buenos y otros malos, pero tenemos que trabajar.

Alexander Alvarado

Consultado

Yo vendo pasteles desde hace tiempo en la calle y con esto es que me mantengo trabajando todos los días.

Luis Campos

Consultado

Tengo mucho tiempo vendiendo controles, a veces los días son malos y no se vende nada.

José Alvarado

Consultado

Trabajar en una empresa no se gana lo mismo y quieren pagar muy mal, por eso salgo a la calle.

Fermín Alvarado

Consultado

Muchos de nosotros no fuimos incluidos en los beneficios y yo pido que lo hagan, porque no alcanza.

María Sira

Consultada

La cartera de crédito de este año apenas es de 100 millones de dólares, insuficientes para sembrar.

Celso Fantinel

Fedeagro

Hay una pugna entre el modelo que no cree en la libertad económica ni en los derechos de propiedad.

Alfredo Padilla

Atraem

El venezolano es emprendedor y resiliente porque ha resistido todos los embates de la economía.

Manuel Viscuña

Atraem

Lo que ha crecido es la informalidad. Antes ese sector era el 40% del país, ahora es más del 70%.

Dilio Hernández

Economista

Venezuela, un país sin fondos para sostener a los emprendedores

Ana Uzcátegui | LA PRENSA DE LARA.- De acuerdo con estimaciones de la Asociación de Trabajadores Emprendedores y Microempresarios de Venezuela (Atraem), en el país existen alrededor de siete millones de personas desempleadas que viven del rebusque en la economía informal. A esa cifra se le suman más de dos millones de venezolanos que aún estando en las nóminas del sector público sus sueldos no les alcanza para mantener a sus familias y deben laborar por cuenta propia en horas extras. El problema es que aún cuando la Asamblea Nacional (2020) creó un marco legal para proteger a estas personas por medio de la Ley para el Fomento y Desarrollo de Nuevos Emprendimientos, las entidades bancarias tanto públicas como privadas siguen sin otorgar créditos significativos para que se puedan consolidar y tributen al Estado.

Para Alfredo Padilla, director general de Atraem, el gran empleador en Venezuela ahora es la economía informal. Señalando cifras dadas a conocer por la Encuesta Condiciones de Vida (Encovi) del año 2021-2022, desarrollada por la UCAB, la UCV y la Universidad Simón Bolívar, informó que en el país hay 15 millones de personas en edad productiva, unos dos millones 500 mil ciudadanos laboran en el sector privado, otros dos millones 800 mil trabajan en las empresas del Estado y el resto es informal.

"El valor que tiene este dato no es sólo la cifra, es que son personas que prefieren trabajar en la economía privada, no en la economía cooperativista ni la economía comunal que promulga el gobierno de Nicolás Maduro. Eso en un país donde predomina el control totalitario de la economía, donde quieren imponernos un modelo neocomunista o algo que se le parezca, allí hay una corriente popular masiva que no se inclina por ese modelo. Es un dato, un llamado de atención a estas cifras para que el mundo empresarial, formal, aprecie y que deberían prestarle atención porque forman parte del mismo interés en que se desarrolla la economía privada", expresó.

Sostiene que en un escenario hostil en Venezuela, donde se perdió el 80% del tamaño de la economía entre 2013 hasta 2020, donde más de nueve mil industrias nacionales quebraron y se cerraron fuentes de empleo, el grueso de los venezolanos sigue luchando por lograr sus propios recursos, a pesar de las políticas erradas del gobierno, sin sucumbir en la depresión ni en la delincuencia. ¡La población sigue creyendo en la libre economía!

"La libre economía significa confianza para invertir, confianza para creer que no se va a expropiar un negocio productivo, ni que va a ser devuelto 10 años después de que esa industria, ese hato ganadero, esa finca haya sido quebrada. Confianza para aquella persona que alquile un anexo o un apartamento y que tenga la seguridad que ese inquilino no se lo va a quedar. Aquí en Venezuela tiene que haber un respeto absoluto a las libertades económicas, al patrimonio familiar, eso es fundamental. Lamentablemente, tenemos un gobierno que predica economías colectivistas y ha dicho que ser rico es malo y que cambia leyes cuando le parece y cambia de actitud, según su conveniencia. Con eso no logramos cambios", manifestó Padilla, quien además es directivo del Instituto Nacional de Estudios Sindicales de Administración Pública.

Surgen negocios

La mayoría de las personas que viven en la informalidad se refugian en el comercio y los servicios. Sólo algunos han creado propuestas innovadoras que pueden ser considerados potenciales emprendimientos. "Desde que inició la pandemia ha proliferado la denominada economía vecinal. Por ejemplo, en un mismo edificio se consigue a la señora que hace tortas y las vende, también al señor que presta el servicio de taxi, el ciudadano que mata tigres como plomero, el docente que da clases a domicilio a sus estudiantes y se trata de mercadear por las redes sociales", expresó el director de Atraem.

Estos trabajadores de la economía informal ocupan anárquicamente los espacios públicos, los mercados a cielo abierto, mercados municipales. Otros se dedican al mundo del entretenimiento o la recreación, cantan en fiestas privadas y cobran por ese servicio. Padilla señala que se han creado un número considerable de peluquerías y barberías, que a su vez demandan insumos de la industria de la estética, también han repuntado los oficios de domésticas, en los que una mujer puede cobrar de 10 a 15 dólares por sus trabajos diarios.

"Estos trabajadores ganan más que un empleado público. Por ejemplo, los valet parking pueden llegar a tener un sueldo promedio de 100 dólares al mes simplemente por cuidar vehículos en la calle. Estas personas en la economía informal llegan a ganar sueldos que les permite adquirir más productos de la canasta alimentaria, que en el mes de marzo, según el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM), se ubicó en 471,16 dólares", puntualizó.

Señala que aunque estas personas que viven por cuenta propia no pagan tributos a los municipios ni están registrados en el Seguro Social, son un potencial importante para el Estado, por lo que exhorta a los concejos municipales a que desarrollen ordenanzas favorables para la tributación.

"Aquellos que creen en la libertad económica y ganaron alcaldías o tienen representación con los concejos municipales tienen que tomar en cuenta a estas personas informales. El mundo democrático que no le gusta el gobierno totalitario es el primero que debería estar interesado en facilitar la formalización barata del trabajador por cuenta propia y de la microempresa nacional, y para eso tienen que crear ordenanzas. También el sector empresarial debería ver con más atención y apoyo a estas personas, y lo mismo el mundo político que si quiere trabajar y hablar de inclusión, tiene que pensar en esa inmensa población a la hora de crear sus propuestas para gobernar al país", recalcó.

Falsas expectativas

El pasado 2 de febrero, el presidente, Nicolás Maduro, anunció la creación del Fondo Nacional de Emprendimiento con un capital "semilla" de 46 millones de bolívares (unos 10,1 millones de dólares), pero de acuerdo con información suministrada por Manuel Viscuña, directivo de Atraem y vicepresidente de la Cámara de Medianos y Pequeños Industriales de Guarenas-Guatire, a la fecha no se han otorgado créditos significativos para que un emprendimiento pueda ser formal en el país.

"¡El fondo no tiene fondos!. No hay ningún organismo que esté dedicado al financiamiento de los emprendedores en este momento. El único banco es del Estado, el Banco de Venezuela, pero se desconoce los montos entregados y los números de beneficiados. Ellos realizan una especie de operativos en una zona específica y allí detectan a emprendedores que pudieran estar necesitando financiamiento", comunicó a LA PRENSA.

Alfredo Padilla, director general de Atraem, indicó que hay dos tipos de financiamientos que está entregando el Estado, microcréditos para la compra de materias primas que muchos no superan los 1000 dólares y pequeñas ayudas sociales. Pero para acceder a ambos beneficios, los ciudadanos se tienen que inscribir en una página web y ese financiamiento depende de la lealtad que puedan profesar al gobierno.

"En Caracas, por ejemplo, los que recomiendan a quien darle créditos y a quien no son las Unidades de Batalla Bolívar Chávez (UBCh), son estructuras del PSUV. No es una evaluación profesional, es una evaluación partidista y eso es una discriminación con fines electorales. Incluso, es conocido que esos miembros de las UBCH después le quitan parte de esos recursos a los beneficiados", denunció.

Dependen de sus recursos

En Venezuela ni los emprendedores ni los sectores consolidados están recibiendo créditos. Celso Fantinel, presidente de Fedeagro, confirmó a LA PRENSA que la cartera agrícola para financiar la siembra de maíz y arroz en la temporada de invierno de este año apenas fue de 100 millones de dólares, y que los empresarios de su propio capital privado tuvieron que invertir 300 millones de dólares para cultivar 300 mil hectáreas entre ambos rubros.

"Esa cantidad de recursos es solamente para unas 250 mil hectáreas de maíz y unas 50 mil hectáreas de arroz, pero han quedado sin financiamientos la caña de azúcar, el café, los tubérculos y la soya", enfatizó.

Sostiene que Venezuela para recuperar los niveles de producción de 2010, necesita 1.500 millones de dólares de financiamiento por cinco años consecutivos.

"Con eso el Estado se puede olvidar de invertir, lo único que se debería importar en Venezuela es el trigo y la soya. Actualmente, hay 25 mil tractores que necesitan ser reparados", detalló.

Remesas ayudan a emprender

Manuel Viscuña, de Atraem, estima que la población recibe al año 3000 millones de dólares en remesas, cerca del 50% son destinadas a crear nuevos negocios.

"Esas remesas se tienen que dividir entre los gastos de las familias en Venezuela y la actividad de cierto emprendimiento que forma parte del mismo círculo, porque cuando una familia recibe ayuda de un familiar en el exterior la mitad de esos recursos que invierte es para reforzar los ingresos que le permitan una mejor alimentación", expresó.

El Estado sigue sin muchos recursos

El economista, Dilio Hernández, comunicó que el país sigue sin recursos para invertir y reactivar su producción.

Se refirió a las cifras de la producción petrolera que durante abril cayeron 7% con respecto a marzo. Se produjeron 728.000 barriles por día, lo que representa una disminución de 60.000 barriles diarios. 

"Puede haber más recursos si hay un incremento de la producción petrolera, pero la producción en vez de crecer ha caído en estos últimos meses. Eso quiere decir, que tampoco la industria petrolera está preparada para alcanzar el millón de barriles diarios por las sanciones y también la falta de inversión", opinó.

Descarga nuestra app aquí o escanea el código QR

Otras Noticias