Luigi Pisella: Empresarios venezolanos son héroes que resisten

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Ana Uzcátegui | LA PRENSA DE LARA.- Asumió la presidencia de la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria), en junio de 2021, pero lleva una amplia trayectoria gremial y empresarial. Luigi Pisella aprendió desde pequeño de su padre Angelo Pisella, emigrante italiano, a trabajar duro, a prepararse, crecer en medio de las adversidades, soñar en grande y progresar en Venezuela. Hoy ha asumido el reto de crear oportunidades para que las industrias sigan produciendo y los venezolanos recuperen su poder adquisitivo. 

    Es licenciado en Administración y dueño de una fábrica de calzados (Consorcio 20 por Ciento C.A), que tiene más de 40 años de historia diseñando líneas para damas, caballeros y niños, siendo líderes en el mercado de zapatos casuales, montañeros y náuticos. Es una empresa familiar que está siendo dirigida por la segunda generación con presencia en todo el territorio.

    "Mi padre Angelo vino a sembrar sus raíces, era zapatero ambulante, ese fue su primer trabajo, después montó un taller, sus hijos nos encargamos de hacerlo crecer. Sólo quisiera que mis hijos y mis sobrinos continúen esa iniciativa de un emigrante que eligió morir en Venezuela", expresó. 

    Cuando se le pregunta con qué palabras definiría a los empresarios del país que han soportado en 22 años las intervenciones que ha hecho el Estado a la propiedad privada con expropiaciones, que hasta 2019 estuvieron afectados con la Ley de Precios Justos, surfearon la crisis de cuatro años en hiperinflación, además de la cuarentena radical y el esquema 7+7 en los dos primeros años de pandemia, y que ahora enfrentan la competencia desleal de productos importados que no pagan aranceles de importación ni impuestos. Sin titubear dice: "Somos héroes". 

   Recuerda que en los últimos ocho años, el país perdió 80% del tamaño de su economía, que desaparecieron más de 11 mil fábricas y que viven los embates de las fallas eléctricas y la escasez de agua y el combustible, y aún así hay empresarios empeñados en mantener a flote sus negocios, que se han convertido en su único patrimonio, siendo resilientes, creativos y comprometidos con sus trabajadores, el activo más valioso que conservan. 

  "Nuestro orgullo se centra en que a pesar de las circunstancias hostiles para producir, hoy en cualquier anaquel existen productos hechos en Venezuela, de excelente calidad, y todavía podemos competir con los productos de afuera. Si se sincerara esta protección que existe para los productos importados, dominaríamos el mercado, sin duda alguna. Aunque debemos ser realistas, aquí no va a haber milagros. De la noche a la mañana no vamos a crecer, hacen falta política públicas coherentes", refirió.

    "Estamos seguros que el país lo vamos a recuperar. Tenemos que entender que tienen que estar involucrados Estado, empresarios y los trabajadores. Todos halando esa carreta en la misma dirección, con mucha fe, esperanza y ese es el camino. Nosotros estamos seguros que a pesar de todos los problemas vamos a enrumbar el país hacia adelante, el país de nuestros hijos, nietos y de esos seis millones de personas que se fueron, tenemos que crear las condiciones para que regresen", manifiesta Luigi Pisella

    Es tajante al afirmar que la recuperación económica de la que tanto habla el Gobierno venezolano se está dando de manera desigual. Las industrias apenas crecieron un 4% en 2021. En promedio, el sector manufactura trabaja al 27% de su capacidad instalada. Algunos sectores están más golpeados que otros. La industria del calzado opera al 12% de su capacidad, mientras que alimentos, bebidas, industria química, farmacéutica están alrededor de 40%. 

    "Todas las medidas que en los últimos dos años ha adoptado el Gobierno van en contra de la producción nacional. El hecho de mantener anclado el tipo de cambio con inflación trae como consecuencia que los productos nacionales suban de precio en la misma proporción de la inflación, mientras que los productos importados mantiene su valor o su precio de adquisición en Venezuela porque el dólar no está subsidiado", recalcó. 

    Precisa que en Bolívar, Mérida, Táchira, Zulia, entre otros, tienen escasez de gasolina e interrupciones de electricidad por un largo tiempo y todo esto va en detrimento de la producción nacional. 

  "Hasta ahora, quizás lo único que hemos visto positivo es que desde el Estado se ha dicho que va haber una sustitución de importaciones por producción nacional, de las compras de ello. Eso materializarlo va a llevar un tiempo y es quizás lo único que está orientándonos para que se favorezca la producción nacional". 

    Desde el mes de octubre 2021, el precio del dólar se ha mantenido anclado entre los cuatro y cinco bolívares máximo, Pisella afirma que esto se debe a la intervención que el Banco Central de Venezuela (BCV) ha hecho en las mesas de cambio de las entidades financieras, inyectando 1.152 millones de dólares de las reservas internacionales.

   "Eso favorece las importaciones y favorece también el decreto de exoneración de aranceles aduaneros que se ha renovado por quinta vez. Siguen entrando libremente los productos importados que se pueden fabricar en el país, mientras que la materia prima se paga bien cara. Tenemos además voracidad fiscal, crearon el Impuesto de las Grandes Transacciones Financieras (IGTF) a los pagos en dólares en efectivo. Eso ha incrementado el precio de los productos nacionales un 15%. 

    "Si crecemos 10% interanual, que sería para el mundo algo de récord. Nosotros tardaríamos 20 años en llegar a lo que éramos en 2012. Nos falta mucho por recorrer, estamos estabilizados abajo, después de tener 80% del PIB los crecimientos son muy tenues, y necesitamos que sean sostenibles en el tiempo", apuntó. 

    Envió un mensaje a los emprendedores que hoy no tienen acceso a créditos bancarios, exhortándolos a que no desfallezcan en sus ganas de progresar, pues considera que la constancia siempre rendirá frutos. 

    "Venezuela yo lo considero el mejor país del mundo, el país de las oportunidades. Es un país virgen, estamos tan bajo que cualquier actividad que podamos emprender es factible. Todos los emprendedores pueden dar el salto a una empresa consolidada, sólo hay que trabajar por lograr las oportunidades", sentenció.

   Además, asegura que mientras más productividad y producción es sinónimo de recuperación de poder adquisitivo, y a su vez es sinónimo de generación de empleo y de bienestar para un país de oportunidades y con talento de sobra.

Edición aniversario - Sembrados en Venezuela 

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