Lorena Rojas | LA PRENSA DE LARA.- Para mostrar las dificultades en las que se encuentran los venezolanos debido al control social, salarios y pensiones que no alcanzan para cubrir ni siquiera la canasta bÔsica, la falta de los servicios públicos y la insuficiencia de los insumos en los centros de salud, la Red de Derechos Humanos y organizaciones civiles realizaron por quinto año consecutivo un viacrucis que contó con quince estaciones, las cuales se desarrollaron en el centro de la ciudad.
Con pancartas, como «Venezuela se ha vuelto un viacrucis«, «No mÔs cortes de luz«, «Necesitamos agua«, «Necesitamos respuestas«, inició la manifestación en la plaza Altagracia y terminó en el Santuario La Paz, en cada estación se contó la historia de Jesús antes y después de ser crucificado, asimismo llevaban el momento histórico a la realidad de las carencias en las que se encuentran los venezolanos.
La primera estación llevó por nombre Ā«JesĆŗs es condenado a la muerteĀ», allĆ estuvieron los representantes del ComitĆ© de los DD. HH. para la Defensa de los Jubilados, Pensionados, Adultos Mayores y Personas con Discapacidad, se representó cómo JesĆŗs habĆa sido condenado, haciendo referencia a las personas de la tercera edad cómo estĆ”n condenadas a la muerte, por no tener una pensión que les permita comprar alimentos y medicinas.
Tras JesĆŗs ser condenado, el viacrucis tuvo como segunda parada la DefensorĆa del Pueblo, esta se llamó Ā«JesĆŗs carga la cruzĀ», mientras que la tercera que se realizó en la plaza San JosĆ©, se denominó Ā«JesĆŗs cae por primera vezĀ», y posteriormente se dirigieron hasta la cuarta y quinta en el Teatro Juares y la gobernación, donde la referencia fue con JesĆŗs y el encuentro con su madre cuando Simón, El Cirineo lo ayuda a llevar la cruz.
En cada estación se iban sumando mĆ”s personas y en el camino se hacĆan rosarios, se cantaban alabanzas y ademĆ”s se elevaban plegarias a Dios para que les otorgue sabidurĆa, valentĆa, justicia e inteligencia a los dirigentes para salir triunfantes ante las batallas de los servicios pĆŗblicos y de la crisis económica que atraviesa el paĆs.
Conforme iban pasando las estaciones, la historia de JesĆŗs y las plegarias se hacĆan mĆ”s sentidas y una de las que causó mayor impacto entre los manifestantes y la sociedad civil fue la duodĆ©cima, donde JesĆŗs muere en la cruz, pues frente al Palacio Municipal los actores del viacrucis se posaron en la acera y en un lamento de MarĆa con su hijo en brazos, se hizo referencia a que ese llanto de la madre del creador se puede comparar a Venezuela, como una Ā«mujerĀ» que llora producto del control social y por aquellos a quienes se les ha robado hasta la dignidad.
Ā«No nos cansamos de luchar, de pelear y de exigir nuestros derechos… estamos dando una voz por aquellos pacientes oncológicos y renales que estĆ”n carentes de insumos y medicinas, que es una lucha continua porque no hay ni siquiera hidrataciones, las que se estĆ”n usando actualmente tienen dos aƱos de vencidasĀ», dijo Jennifer PeƱa, de la Movida Positiva y quien representó a MarĆa durante el viacrucis.
Durante la manifestación hicieron mucho hincapiĆ© en la falta de respuestas que hay por parte de los organismos del Estado para garantizar la seguridad social y que este peso ha caĆdo en las organizaciones civiles y fundaciones.
«Somos los que les estamos dando respuestas a la sociedad, conformados como organizaciones hemos hecho mÔs», dijo Gretna El Halabi de la ONG Madres y Padres por los Niños y Niñas de Venezuela (Mapani).
En la última parada que se realizó en el Santuario La Paz y donde se representó cuando Jesús revivió entre los muertos, se visualizó al pueblo de Venezuela levantÔndose y triunfando después de tantas manifestaciones para exigir una mejor calidad de vida en sus comunidades.

