Productores agropecuarios defienden Cerro La Vieja

Luis Marchan | LA PRENSA de Lara.- Ecologistas, productores agropecuarios y chamarreros se ponen moscas ante el eventual proyecto que tiene en mesa, supuestamente, la Gobernación del estado Lara para otorgar la autorización a una empresa minera y así explotar el cerro La Vieja, ubicado Sarare, municipio Simón Planas.

La alarma sonó entre la gente que se movilizó ayer en la mañana unos 600 metros cerro arriba y por una trocha empinada sin importar el aguacero caído en la zona, hasta la Cueva de la Virgen de la Estefanía para salir en defensa del lugar donde existe gran cantidad de minerales no metálicos como piedra caliza, mármol, cerámicas con componente de acero y sílice, entre otros materiales estratégicos utilizados mayormente en el ramo de la construcción.

El accionar de los defensores se realiza después de que en el año 2017 había la intención de continuar con la explotación en las 524 hectáreas que conforman el perímetro del cerro, la cual ha sido impedida por las luchas ecologistas, dijo Mario Querales, cronista oficial del municipio Simón Planas.

La cueva, cuyas dimensiones tienen 25 metros de altura por sobre el nivel del mar por 50 metros de ancho, es reservorio natural de estalagmitas y estalactitas (formación natural de columnas que se forma en cuevas por agua carbonatada) donde destacan una de ellas que se unió para formar una gran piedra calcárea única en el mundo por el fenómeno ocurrido, expresó el cronista.

"Pero el daño no sólo es ese, también es ecológico porque puede afectar a las otras 39 cuevas con que cuenta el cerro, las cuales aún no han sido explotadas, de acuerdo a las inspecciones de los ecologistas", acotó Querales al detallar que el cerro se comunica con el municipio Buría de esa entidad existiendo un cementerio de más de mil indígenas enterrados, así como el corrío popular que hay tesoros escondidos y hasta zonas de encantamiento, las cuales pueden ser vulnerados por los explotadores de los minerales.

"Este proyecto no debe ser ejecutado para que no sufra el ecosistema la misma explotación que hacen en el estado Bolívar", cerró.

Para el ecologista y exdiputado de la Asamblea Nacional, Leobardo Acurero, en caso de dar luz verde al proyecto dañarían la roca calcárea y la propia lluvia, las cuencas hidrográficas como bucos y quebradas, especialmente manantiales y aguas subterráneas. "Esta zona ha sido explotada hasta que los araguatos que había por manadas se ahuyentaron de la zona y si le metieran una carga de dinamita destrozaría la roca calcárea y desaparecería este vestigio", explicó.

El paso del cerro también tiene su lío, cuando un acceso directo a la cueva es propiedad privada de Angélica Mendoza, quien es dueña por una sucesión familiar junto con 5 hermanos más. La parcela cuenta con 16 hectáreas otorgadas por el Instituto Nacional de Tierras, INTI, y cuya documentación no señala que sea un paso real, ya que este camino se encuentra por la orilla de la cerca perimetral, señaló.

El malestar de Angélica es que le han robado cochinos, ovejas, sembradíos de jojotos, sorgo y caraotas, una planta eléctrica, techos de acerolit y alambre de púas salvándose 200 árboles de mango, señaló.

"No señaló a ninguno de ellos como responsables, pero eso es lo que ha ocurrido cuando permito el paso". Las conversaciones sobre el acceso se discuten en una mesa de diálogo entre las autoridades municipales, los ecologistas, los productores y los espiritistas.

Otras Noticias