Negocios de chiveras se vienen a abajo

Luis Marchan | LA PRENSA de Lara.- Llegar un cliente para vender un vehículo o comprar cualquier repuesto en las chiveras de Barquisimeto es como rogarle a un santo conceder un milagro, porque desde hace 3 años hasta la presente fecha este tipo de negocios están convirtiéndose en cementerios de chatarras, según los propietarios consultados.

Según Ángel Medina, quien tiene una chivera desde mediados de los años 80 en la avenida Alí Primera, de Pavia, tiene guindando todo tipo de accesorios como parrillas, stops, antenas, espejos y desde que los compró hace 5 años, todavía permanecen en el mismo lugar con telarañas.

"En la época de bonanza para el negocio chatarrero, donde el billete era por montón y con menos accidentes, los dueños de carros chocados compraban puertas, maleteras, techos y hasta la carrocería completa de cualquier vehículo y lo cancelaba sin chillar, pero ahora eso es diferente", dijo Richard Ramones otro vendedor.

"Ahora si vienen una o tres personas a la semana hay que ligarla", señalando que anteriormente las chiveras eran visitadas por lo menos entre 5 a 10 clientes diarios y cuatro de ellos como mínimo compraba un capot a 300 bolos de los viejos, ahora esas piezas pueden costar hasta 500 mil bolívares.

Actualmente sucede que los altos precios de repuestos y partes de la carrocería en el mercado formal tienen precio dolarizado y los clientes que necesitan vender sus carros porque no tienen biyuyo para comprar una batería, un caucho o parte eléctrica, prefieren venderlos en las chiveras.