A tiros asesinan a bachiller en una fiesta

José D. Sequera | LA PRENSA de Lara.- Lo que se suponía que tendría que ser una noche de música y diversión terminó en sangre, después que cuatro tipos llegaran a un achante ayer a la medianoche en la manzana E del sector 1 del barrio José María Vargas, y asesinaron de múltiples disparos a Reinaldo Antonio Rodríguez Torres (18).

"Rei", como era conocido entre su familia y sus amigos, se había preparado desde temprano para ir a la reunión con sus familiares y panas. Se puso una de sus mejores pintas, se despidió de su mamá y a eso de las 11:00 de la noche salió con su hermana a la casa donde sería el achante, a unos 100 metros de la suya.

La casa, con modelo de vivienda rural, estaba repleta de jovencitos del sector, según comentaron vecinos. Conectaron unas cornetas a un reproductor de música y cerca de la medianoche comenzaron a sonar los reggeatones de moda mientras los tragos de alcohol iban y venían.

La hermana que acompañaba a "Rei" relató que poco antes de la 1:00 de la madrugada, cuatro tipos que no conocían llegaron a la casa, sin embargo al principio muchos no les prestaron atención. "Pensábamos que eran amigos de alguno de los muchachos, pero sacaron las armas y empezaron a revisar toda la casa, como si estuviesen buscando a alguien (...) Muchos se fueron de una vez", contó la muchacha entre llantos.

Cuando ya los tipos estaban por salir, cuenta la jovencita, uno de ellos se fijó en "Rei", quien estaba en la sala de la casa y avisa a los demás. "Aquí está, es él", es el mensaje que le dice a los otros tres, quienes se aproximan al lugar y sin mediar palabra le propinaron varios disparos.

Con más de siete balazos entre abdomen y cara, "Rei" cayó muerto al piso, mientras que los tipos salen corriendo hasta un carro que estacionaron en un playón ubicado a unos 60 metros de la casa. Los pocos que quedaban dentro de la casa intentaron socorrer al herido, pero ya era muy tarde.

Los familiares y vecinos de "Rei" llegaron con rapidez hasta la casa, y cuando vieron el cuerpo del joven tirado en el piso en un charco de sangre, se sorprendieron de dolor y de tristeza.

"¡No puede ser, mi Rei, qué té te hicieron, yo temía que esto te pasara!", aullaba la madre del muchacho con poco aliento, acompañada por sus otros hijos, quienes también lamentaban la pérdida.

Funcionarios de Homicidios del Cicpc llegaron hasta la casa para hacer las experticias e iniciar las investigaciones para dar con los matones. Durante la recolección de evidencias dentro de la casa, la "petejota" logró recolectar al menos nueve balas de distintos calibres. El móvil del asesinato aún se investiga.

"Rei" se había graduado hace 15 días como bachiller y su sueño era trabajar en el Cicpc. "La semana que viene se iba a postular", dijo una tía.

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