Reaparece el caracol africano en las calles de San Cristóbal

Agencias | LA PRENSA DE LARA.- El caracol africano, una especie considerada invasora, está reapareciendo en los jardines y calles de la capital del estado Táchira. El molusco, el más grande del mundo, comenzó nuevamente a ser visto en la entidad.

Este molusco entre las cien especies exóticas más dañinas e invasoras del planeta, de acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Pese a que en diversos medios de comunicación se han hecho campañas para evitar que los ciudadanos tengan contacto con él, los tachirenses no están muy familiarizados con la especie.

Precisamente, esto es lo que advirtió la entomóloga Alba Moncada, que duda que sea considerada una plaga agrícola, pero dijo que puede ser un riesgo de salud pública en poblaciones urbanas.

Moncada indicó que, para eliminarlos, las personas suelen usar cal o sal, lo que es efectivo, y recomienda no tener contacto con ellos: pese a la vistosidad del caparazón, son vectores de diversas bacterias, entre ellas, las que causan meningitis.

Explicó que posiblemente haya llegado al Táchira a través de las demostraciones que se hacían de las bondades de la baba de caracol, y que así era muy usado en la vecina población de Cúcuta.

La entomóloga advirtió que se debe hacer una diferenciación del caracol africano de la guácara, que sí es una especie autóctona y no nociva para el ciudadano. Indicó que mientras el caracol africano tiene una concha muy cónica y de color marrón con vetas amarillas y beige, la concha de la guácara, si bien es cónica, no tiene bandas ni estrías y es de un solo color.

El cuerpo del molusco africano es baboso y marrón, mientras que el de la guácara es robusto y de color gris. Subrayó que es muy importante saber diferenciarlos para no acabar con la especie autóctona.

Desde Brasil

Por su parte, Pablo Fernández, ingeniero agroalimentario, explicó que el molusco ingresó a Venezuela por Brasil en 1977 y, dado el flujo de mercancías que había en ese entonces, llegó al Táchira al igual que se introdujo desde Colombia.

Explicó que el clima tropical de América Latina es idóneo para la reproducción de esta especie.

Indica que no solo transmite la meningitis, sino también enfermedades gastrointestinales y ya ha golpeado varias veces muchos cultivos en zonas agrícolas de la entidad, en especial las de papa, zanahoria, cebollín, entre otras: "Hubo un tiempo que en La Grita hubo una gran plaga de caracol africano".

Incluso, el Instituto Nacional de Salud Agrícola Integral, Insai, en ese momento pedía a los agricultores que no solo aplastaran el molusco, sino que lo capturaran y lo quemaran en recipientes con gasolina, a fin de cortar el ciclo de reproducción.

Fernández recomendó a la población que, en caso de no tener otra alternativa, usar guantes de carnaza para manipularlos. Sin embargo, estos guantes deben ser quemados, pues la baba de ese caracol también tiene muchos microorganismos.

Reiteró que en esta temporada de lluvias es cuando estos animales salen, por lo que pidió a la población que se extremen las medidas para evitar contagiarse de las enfermedades que el caracol africano transmite.

Entre 2019 y 2020, se reportó la presencia de este molusco en Baruta y El Hatillo, así como en los estados Aragua, Cojedes y Trujillo.

Fuente: Crónica Uno 

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