Temor en Río Claro por fuertes lluvias

María B. Jordán | LA PRENSA de Lara.- Eran las seis de la tarde del martes cuando empezó a llover en Río Claro. Fue tanto el chaparrón que dos bucos y una quebrada se desbordaron dejando cinco familias afectadas en Guayamure, zona al sureste de Barquisimeto.

A las 10 de la noche dejó de llover, pero el tránsito por el buco Palo Negro en Guayamure se hizo muy difícil. La corriente creció unos 50 centímetros hasta el punto que quienes se atrevían a pasar por allí decían que el agua sobrepasaba sus rodillas. Quienes veían la situación informaron que el caudal arrastraba palos, piedras y escombros, lo que obstaculizó la vía.

Los vecinos comentaron que cada vez que llueve es lo mismo, pues el agua de los buques y quebradas crece, pero que en esta oportunidad fue más fuerte porque afectó a cinco familias. Según el reporte de Protección Civil no hubo daños que lamentar, ni damnificados. Sólo anegaciones sin pérdidas materiales.

Habitantes de Guayamure relataron que la lluvia fue intensa por tres horas y les tocaba colocar tobos en las goteras y botar el agua cada cierto tiempo. Al menos 110 familias se ubican en este sector de los cuales 4 de ellas viven en condiciones extremas. La quebrada de la escuela Ricaurte y Los Pares también se desbordó, pero no afectó a nadie.

El señor Manzur Jacobo estaba junto a un vecino con pico y palo tratando de remover el sedimento que quedó frente a su casa, mientras que al mismo tiempo reparaba la cerca perimetral que tumbó la corriente. "Por aquí no hay alcantarilla donde pasa el río y eso cada vez que llueve se desborda", dijo el hombre, detallando que temen que pase algo mayor a pesar que le ha colocado piedras donde pasa el caudal para que no logre rozar su casa.

Jacobo comentó que los pasos de vías son aparatosos cada vez que cae una llovizna y a los carros se les dificulta transitar. "Cada vez que pasa esto, llamamos a Protección Civil para que abran el paso".

José Durán vive en el sector El Manguito. Él, junto a su padre, viven en una casa de bahareque y cada vez que llueve le rezan a Dios, pues le piden que no les caiga su rancho encima que tiene parte de su estructura amarrada con cadenas al tronco de un árbol. "Nosotros nos mojamos más adentro que afuera", soltó el hombre, trabajador del campo, asegurando que tienen que brincar de un lado a otro cuando llueve para evitar mojarse. "Estábamos muy asustados, tenemos miedo que se caiga la casa".

Durán comentó que su casa la construyó su padre con cualquier lata que encontraba, pero con las fuertes lluvias y el viento hará que se desplome. "Uno medio la remienda, pero ya no da para más", detallando que ya ni se acuerda las veces que ha ido el gobierno a visitarlos y a llevarle sólo promesas. "Por eso yo no me la llevo con la política, pues aquí un día me quedaré sin casa y nadie vendrá a repararla", dijo el hombre con decepción.

Árboles peligrosos

En la avenida Libertador de Río Claro un árbol de ceiba estaba a punto de desplomarse y caer en una casa. Así lo aseguró Elizabeth Linárez, quien aseguró que el tronco "bailaba" al son de las lluvias y el viento, lo que aterró a más de uno. Al sitio llegó la comisión de Protección Civil para talar el árbol, pues se trataba de una ceiba podrida.

Los vecinos, no sólo de la avenida Libertador, sino también los de Guayamure aseguraron que hay muchos árboles que están en riesgo de caerse por las lluvias porque hay algunos que están ubicados encima de las casas.

Bartolo Mendoza, quien vive en plena vía de Guayamure comentó que esa es una zona en la que hay árboles de lado y lado "Hay unos que están muy altos e inclinados y con las lluvias se pueden caer, porque tienen muchos años", asegurando que hasta el momento no ha ocurrido un accidente, pero temen que suceda.

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