Corpoelec sin capacidad de respuesta en comunidades

María B. Jordán | LA PRENSA DE LARA.- Cuando explota un transformador, las comunidades se quedan sin energía eléctrica no solamente por varios días, sino por semanas. El problema es que la empresa Corpoelec no tiene la capacidad de responder de inmediato, pues no cuentan con personal y mucho menos insumos para solventar la explosión de la máquina.

De acuerdo al sindicato de Corpoelec, desde hace cinco años ellos han venido denunciando la crítica situación en la que se encuentra la empresa, pues ya no tienen como dar respuesta a las comunidades cuando sucede cualquier eventualidad ante la falta de equipos e insumos y deben esperar a que llegue, pero son contados con los dedos de una mano los transformadores que llegan para sustituir los dañados.

Alberto Perozo, miembro del sindicato de Corpoelec, contó que la explosión y daños a transformadores se incrementó en los últimos meses, pues ante la ausencia del gas doméstico, el uso de cocinas eléctricas y resistencias aumentó en las comunidades, hasta el punto que se genera una sobrecarga y los equipos, que ya han perdido su vida útil, no están en la capacidad de aguantar.

"Antes nosotros llevábamos un registro y control de consumo por zonas, pero eso ya se perdió desde hace tiempo" dijo Perozo y a través de eso ellos podían saber cuanto consumo tenían los sectores y si se estaban excediendo dependiendo de la capacidad de cada transformador ellos podían accionar y evitar cualquier tipo de inconvenientes, pero resulta que ahora no tienen personal y mucho menos como trasladarse para seguir realizando ese trabajo.

Ante la poca capacidad de solución y respuesta por parte de Corpoelec, las comunidades en Lara se quedan sin energía eléctrica varios días y por esa razón es que ellos salen a las calles a exigir el servicio, pues no solamente se quedan a oscuras, sino que también pasan hambre porque no pueden hacer uso de las cocinas eléctricas. Sin embargo, mientras no haya equipos, la espera es larga.

El Colegio de Ingenieros también coincide en que el uso excesivo de las cocinas eléctricas afecta al transformador, en especial de las que son de fabricación casera que son adaptadas con un cable y encienden directas, pues de esta forma generan mayor consumo y tardan mayor tiempo para calentar y en comparación con una cocina a gas, tardan más en preparar los alimentos.

Julio Gutiérrez, miembro del Colegio de Ingenieros, agrega que otra de las causas de las explosiones de los transformadores es que, tras la cuarentena muchas familias se quedan todo el día en casa y el consumo aumenta al tener encendidos otros aparatos electrónicos como televisores, computadoras, entre otros.

"Antes solamente se generaba mayor consumo en las horas picos, es decir, en la mañana y en la noche, pero eso se podía controlar a través del registro de la empresa Corpoelec, pero ahora es complicado" dijo Gutiérrez, quien además aclaró que la termoeléctrica nacional está en agonía, pues no le han metido la mano al sistema eléctrico nacional.

Deben pagar

Tras la poca capacidad de respuesta y la ausencia de transformadores, hay comunidades que la única solución que tienen es comprar el equipo a través de empresas privadas, pero según Alberto Perozo, del sindicato de Corpoelec, pueden rondar entre los 1.500 y 2.000 dólares. Las familias de las comunidades populares dicen que no tienen la capacidad para hacerlo y no les queda de otra que seguir esperando que Corpoelec les resuelva.

Protestan por soluciones

Nueve protestas se realizaron durante el mes de noviembre y lo que va de diciembre en diferentes comunidades de Lara tras la explosión de transformadores, lo que ocasionó que se quedaran sin energía eléctrica hasta 45 días por la ausencia de respuesta de Corpoelec.

Según los datos que lleva LA PRENSA, desde el 2 de noviembre, hasta el primero de diciembre en comunidades del norte y oeste realizaron nueve protestas para exigir la restitución del servicio. Las más significativas ocurrieron el 18 de noviembre en Sabana Grande, en El Cují, pues duraron un mes y medio sin luz y afectó a 160 familias, mientras que en Bobare fue el 27 del mismo mes, tras durar 45 días sin respuesta, lo que ocasionó que un total de 60 familias pasaran roncha.

Las personas dicen que ellos deben salir a la calle porque tras hacer la denuncia en Corpoelec no los toman en cuenta y ellos ya están cansados que cada vez que sucede algo así tengan que pasar trabajo niños y adultos.

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