Carla Sofía: la niña que rompe la oscuridad del confinamiento

Agencias | LA PRENSA de Lara - Esta es la historia de Carla Sofía, una niña de 10 años de edad, que vence la oscuridad en medio del confinamiento. La pequeña, al nacer sufrió una retinopatía del prematuro que le dejó con discapacidad visual. 

Maryerlin Villanueva | La Prensa de Táchira - El 80% de la información necesaria para el desarrollo y evolución de nuestra vida cotidiana implica la utilización de la visión, pues esto supone que la mayoría de las habilidades que poseemos, de los conocimientos que adquirimos y de las actividades que desarrollamos las aprendemos o ejecutamos basándonos en información visual.

Pero, para la niña Carla Sofía, de 10 años de edad, esto no es tan sencillo, pues sufrió al nacer de retinopatía del prematuro, lo que trajo como consecuencia una discapacidad visual.

Su madre, Adriana Mora, de oficio contadora pública, relató que la pequeña nació de 32 semanas, siendo su segundo hijo, y jamás imaginó el largo camino que debería recorrer para buscar una solución a su problema.

Tras consultar varios especialistas dentro y hasta fuera del país, el diagnostico no fue el esperado, pues tras exámenes y una cirugía, el resultado fue que Carla sería una niña sin visión el resto de su vida.

En medio del dolor y la frustración de no saber qué hacer Mora se llenó de esperanza pues no iba abandonar a su hija y decidió que en "medio de su diferencia, ella tenía que ser diferente".

En aquel entonces, residía en la ciudad de Maracay, y mantenía contacto con Octavio Méndez, director de la Asociación de Ciegos y Deficientes Visuales, quien la orientaba para el manejo educativo de la menor de edad.

"Hace 10 años no habían tantos tutoriales de youtube como ahora, de hecho, yo he tenido que aprender todo sola, porque a mi nadie me enseñó a manejar el método Braille" dijo.

El colegio

Carla, estudia quinto grado en el Colegio Cervantes de San Cristóbal, institución que le dio el acceso educativo pese a su condición, siendo ella la única niña que presenta esta discapacidad.

La pequeña acude sin algún tipo de tutor. La acompaña su morral, lonchera, caja aritmética y una Máquina Perkins, la cual es usada por personas con discapacidad visual para escribir.

"Cuando está en el salón, los profesores explican de la forma más descriptiva posible, para que Carla pueda entender, y cuando ella no entiende algo, los profesores luego toman unos minutos para detallar mucho mejor" apuntó.

Si para el momento el docente no encuentra la forma de explicar, en una agenda escolar es anotada la información que luego Mora desde casa, busca la estrategia de hacérsela saber.

"Así lo estábamos haciendo desde tercer grado que llegamos a este estado, ella siempre ha estudiado en una aula regular, y no especial, pues ella tuvo su estimulación temprana, gracias a varios especialistas" expresó.

Destacó que la plantilla de docentes ha estado prestos para su educación, y la inclusión ha sido exitosa, a tal punto que Carla ganó medalla de plata en las Olimpiadas Recreativas de Matemáticas.

Al momento de ser evaluada en un examen, un docente le dicta las preguntas y ella copia en método Braille con su máquina Perkins. Si la educadora conoce este tipo de escritura hace la traducción, si no, su madre se toma el tiempo para traducir lo escrito por la pequeña y así poder obtener la calificación.

"En algunas ocasiones le han hecho evaluaciones orales, pero, solicité al colegio que fuera integrada como otra niña igual" dijo.

La cuarentena

El confinamiento por el COVID-19, obligó a las clases on line, por lo cual, a través del grupo WhatsApp de la sección del colegio, le es suministrado las tareas que debe desarollar.

Ante esto, Mora investiga los contenidos y posteriormente explica y dicta Carla para que ella realice en la máquina Perkins. Luego de esto, traduce en tinta y posteriormente las fotografías y vídeos son enviados a la docente.

A la hora de exponer, la madre de Carla hace que se aprendan los contenidos, y con pequeños títulos en una cartela que tiene el método Braille, ella se orienta para poder explicar en vídeo el tema a exponer.

Reconoce que es tarea fuerte y que muchas madres no tendrían la paciencia para ello, entre risas sostiene que de nuevo está estudiando quinto grado.

En dólares, la máquina Perkins, tiene un costo de 1.500 dólares que usa hojas Braille A4, la caja aritmética entre 10 y 50 dólares, productos que deben adquirirse en el exterior. 

Mora precisó que para su compra, tuvo que recurrir a una cuenta GoFundMe al no contar con los recursos para su compra.

Si Carla quiere dibujar, Mora adapta estas ilustraciones, utilizando canutillo para los bordes y de esta manera ella pueda sentir el trazo.

"Cada cosa debe tener relieve para que ella pueda sentir, ya que esta es la forma que puede saber la cosas" indicó.

Su madre la califica como tecnológica, pues usa un teléfono inteligente para comunicarse con sus compañeros de clase y familia con hablador de voz.  

No solo basta con ser una buena estudiante, Carla además toca el piano, sin poder ver las teclas, puede saber su posición las cuales estimula para producir decenas de piezas y deleitar al público que le gusta escucharla.

Ha hecho varias representaciones en actos culturales y escuelas, donde han sido aplaudida fuertemente por quienes muestran ternura en una pequeña que ha vencido la oscuridad que la ha acompañado desde que nació.

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