Larenses duran hasta un mes sin recibir agua

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CaritasPrensa

Todos los días tenemos que buscar agua de una estación de rebombeo porque no nos llega.

Ediver Pérez

Consultado

CaritasPrensa

En el norte no nos llega agua por tubería y tenemos que caminar para poder llenar algunos tobos a diario.

Venecio Calles

Consultado

CaritasPrensa

Ya tenemos un año y medio que no nos llega el agua por tubería y tenemos que cargar tobos todos los días.

José Rodríguez

Consultado

María B. Jordán | LA PRENSA de Lara.- El servicio de agua por tubería va de mal en peor. Vecinos de comunidades en Barquisimeto se quejan porque el vital líquido les llega de forma intermitente, lo que los obliga a hacer maromas como buscar en pozos, donde un familiar o caminar varios kilómetros para conseguir alguna toma.

En horas de la mañana se puede ver cómo en las principales avenidas y calles de algunas comunidades la gente pasa de un lado a otro con sus tobos y bidones para conseguir agua. Incluso las bombas de rebombeo se han convertido en puntos estratégicos para resolver y surtir su hogar.

En el oeste de la ciudad, son varias las comunidades que se suman a la lista. 5 de Julio, Los Horcones, Pueblo Nuevo, La Paz, Santa Isabel, El Carmen y San Francisco, dicen que les llega el agua, pero de manera intermitente y a veces no logran ni siquiera llenar un tanque porque la presión no es suficiente.

Carmen Aguilar, residente de San Francisco, dijo que el agua le llega por lo menos una vez a la semana. "A veces llega dos días seguidos, pero eso no es todo el tiempo, yo tengo una desesperación y cada rato abro la pluma para ver si llega algo. En los últimos días opto por dejarla abierta y esperar que el vital líquido llegue", señaló.

En El Manzano, El Roble y Macuto tienen al menos un mes sin una gota de agua. Los vecinos piden a la Gobernación que reparen una válvula en la estación de rebombeo y reparen algunas tuberías de esa comunidad porque hay muchas filtraciones que están afectando por lo menos a unas mil familias aproximadamente.

En el norte de la ciudad la situación es crítica, pues así lo califican sus propios habitantes, que tienen que caminar dos y hasta más kilómetros para conseguir aunque sea dos tobos. Alberto Yépez, vecino de la zona, dijo que en Andrés Bello, Carorita, Valles de Uribana y otros sectores vecinos tienen más de un año y medio sin agua por tubería y se sienten olvidados por la Gobernación.

"Solamente en Don Aurelio son 434 casas las que están sin agua desde hace un año y medio, los demás sectores y urbanizaciones también están igual", dijo Yépez, detallando que ellos tienen que buscar la manera de buscar agua con tobos porque no tienen la disponibilidad económica de comprar pipas todos los días.

Hay personas que relatan que tienen que cambiar su rutina y horarios porque el agua les llega solamente en las noches y no todos los días. En El Carmen, al oeste, el agua llega una vez a la semana y sin presión por lo que los vecinos tienen que trasnocharse llenando los tanques y pipas de tobo en tobo que llenan de algún grifo ubicado en el jardín porque es el único lugar donde les sale el agua.

En el municipio Palavecino la historia es la misma, las personas detallan que desde diciembre el agua no se volvió a ver en La Mata, mientras que en La Puerta, El Recreo y Valle Hondo, llega una vez al mes. En Palavecino tienen que rendir el agua y a veces la misma que usan para lavar los platos la reciclan para el baño.

Alternativas

Los pozos y cualquier naciente de agua se convirtieron en la salvación. Por ejemplo en la comunidad Simón Rodríguez, al oeste, tienen que sacar agua de una quebrada y aunque no es cristalina la utilizan para limpiar sus casas y hasta para cocinar. Daliana Rodríguez dice que ella llena dos tobos en la mañana y dos en la noche "eso lo hacemos todos los días".

En Uribana Arriba, al norte, los vecinos se las ingeniaron y crearon un sistema con un rin, un mecate y un tubo para poder sacar agua de un pozo que viene revuelta con tierra, pero no tienen otra opción.

Entre tres personas sumergen el tubo en el pozo que tiene unos 50 metros de profundidad y halan, ese procedimiento lo tienen que hacer dos veces para sólo llenar un tobo.

Maigualida Meléndez dice que a veces ese trabajo lo tienen que hacer las mujeres porque no tienen otra alternativa. "Ese pozo se la pasa lleno todos los días, la gente viene a buscar porque no tienen el servicio. Lo peor es que esa agua la usamos hasta para cocinar", dijo.

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