Brenda Suárez podría firmar con importante agencia europea

Guiomar López | LA PRENSA de Lara.- Brenda Suárez, Miss Intercontinental Venezuela 2018, aspira consolidar su carrera como modelo de agencias europeas. Pronto se definirá entre las tentativas propuestas en España y Japón.

El marrón de los ojos de Brenda Suárez se resalta aún más, al dejar la intriga de la internacionalización de su carrera como modelo.

Esta larense tiene a Europa como norte luego de su exitosa participación en el certamen Miss Intercontinental 2019 en Egipto. Quedó en el top 20, cuando Venezuela tenía dos años sin clasificar en este importante concurso. Brilló entre las 76 candidatas que se codeaban por esta anhelada corona.

No suelta prenda de esas sorpresas que nos tiene preparadas para este año. Prefiere concretar entre las propuestas de agencias en México, La India, España y Japón. Estas dos últimas tienen más probabilidades para seguir nutriéndola en el modelaje. Quiere dedicarse de lleno a la pasarela y está abierta a ser imagen de importantes firmas en el mundo.

 "Siempre agradezco a mi padre celestial que es Dios, él siempre me acompaña y me brinda grandes oportunidades. Estaré eternamente agradecida con cada persona que formó parte de mi proyecto", señala nuestra Miss Intercontinental 2018.

A sus 21 años asumió esta preparación intensa durante un año. Se entregó en cuerpo, mente y espíritu. No tuvo problema con los ejercicios físicos porque ha crecido en estas rutinas y en cultura general, tuvo excelentes profesiones con sus orientaciones.

Disfrutó su estadía en Egipto, con el recibimiento de personas cordiales y muy atentos. Fue inolvidable tener de cerca al Mar Rojo, conocer de su historia y la dicha de estar inmersa al navegar y hasta bucear en su inmenso cauce. Quedó fascinada de los exquisitos platos, sabores y esencias que cautivan cualquier paladar.

Tiempo de gloria

Su destacada participación a finales de diciembre de 2019, además de llegar al top 20, le mereció un reconocimiento por la obra social. Nos cuenta que estuvo complacida desde el proyecto "Intercambiando arepas por sonrisas", producido por el asesor de oratoria Wil Prado. "Definitivamente el trabajo que realizamos en equipo fue extraordinario. Allí conocí a mi país y la necesidad desde otro punto de vista", recuerda de esta muestra de sacrificio y quedando prendada de este mensaje de igualdad y colaboración para nuestro prójimo.

Se trajo recuerdos muy gratos por la familiaridad con sus compañeras y no faltaron las preguntas sobre cada una de sus culturas. Mujeres que se ganaron su respeto y le permitieron vivir experiencias maravillosas.

También fue bendecida con el trato de los diseñadores Hilda Barros, Alejandro Fajardo y George Ramírez. "Siempre supe que George era el indicado para confeccionar mi traje típico y cumplió mis expectativas", señala encantada de lucir la fusión de un liquiliqui con infinita pedrería, un tocado de orquídea, falda llanera y su extenso borde voluminoso con el tricolor nacional.