Sector 23 de enero recibe su aniversario en caos

Rafael Piña | LA PRENSA de Lara - Sentados en sus sillas de mimbre, todas las tardes los hermanos Galíndez deleitan a los vecinos y amigos de la calle 17 de la popular comunidad "23 de Enero" a quienes al son de la guitarra entonan las más bellas canciones en un momento mágico y sublime que además combinan con historias sobre cómo se fundó el sector.

Allí frente a un público pequeño, recuerdan que el 23 de Enero cumple hoy 62 años de fundado, pero sin embargo, la fecha no es motivo de celebración, pues desde entonces viven con servicios públicos deficientes.

Antonio Galíndez (84) y José Fermín Galíndez (87) pertenecieron a la agrupación La Rondalla Larense, y que ahora están viviendo en la miseria, pues tienen 8 meses sin agua, tragedia que comparten con las 800 familias que viven en el 23 de Enero. Antonio como puede va Nueva Segovia a recoger agua en botellones y lo ayudan algunos vecinos. "Nunca pensé pasar mi vejez en una angustia constante", dijo Galíndez sentado en un mueble rojo de la sala de su casa.

Deyanira Graterol, vecina del sector, señaló que han ido en reiteradas oportunidades a la sede de Hidrolara a solicitar el servicio, pero no han sido escuchados. En las zonas altas de la comunidad no llega nada de agua, pero en la parte baja casi llegando a la avenida Ribereña, la presión del vital líquido es poca. "Este gobierno no aprecia la historia de la comunidad", señaló Graterol.

Pero el agua no es lo único que golpea a esta comunidad. La falta de gas se presenta desde hace 5 meses, por lo que vecinos tienen que cocinar a leña o en cocina eléctrica antes que corten la luz. "Sufro de asma y el humo no me deja cocinar bien", señaló Rosa de Colmenárez.

La comunidad se fundó el 23 de enero de 1958 tras la caída de Pérez Jiménez. Muchos guaros aprovecharon entonces construir sus viviendas en los terrenos que eran propiedad de la familia Veletini y luego pagaron por las parcelas de tierra; allí la calidad de servicios públicos se perdió desde hace años. El llamado de los afectados es a los entes gubernamentales a brindar solución rápida.

Las calles son una boca 

La gran queja de los habitantes del 23 de Enero es la falta de alumbrado en las calles cuya denuncia ya han hecho ante Corpoelec, pero hasta el sol de hoy no han obtenido respuestas.

"Después de las 6:00 de la tarde las personas se guardan en sus casas por seguridad", señaló Aída Romero, quien pide ayuda urgente a la gobernadora.

Cloaca invade

Al final de la calle 17, muy cerca de la avenida Ribereña, se encuentra una cloaca colapsada que ya cumplió 15 años en ese estado, los vecinos ya están hartos de respirar olores "piches" y ver cómo ratas y cucarachas invaden las viviendas aledañas.