Crédito: Archivo

Museo Arquidiocesano DP: El sagrado aposento de la virgen

Guiomar López | LA PRENSA de Lara.- El Museo Arquidiocesano Divina Pastora resguarda la historia de la patrona de los larenses. Más allá del valor material, es el significado de las ofrendas de los devotos que agradecen las promesas concedidas y dedican sus triunfos en cualquier ámbito. 

Los feligreses llegan a Santa Rosa y luego de visitar el templo de la nuestra excelsa patrona, en la acera norte tienen el Museo Arquidiocesano Divina Pastora. Una edificación de dos plantas y con 5 salas exclusivas para las pertenencias de la virgen, incluso reliquias que estuvieron resguardadas en la sacristía y se quedó pequeña por tantas ofrendas y demás prendas, así como la imagen de la virgen peregrina.

Allí se aprecian sus vestidos, promesas, ofrendas, donativos y obras de arte. Todos en agradecimiento por las bendiciones recibidas de los devotos.

Cuando José Arenas, cronista de Santa Rosa, nos empieza a hablar de la historia de este recinto y se recuerda de 3 libros antiguos de bautizos, actas de defunción y demás registros. Estaba abierto y en una de las páginas se leía la fecha de 1.783. "Me sorprendió gratamente, por lo valioso de este tipo de documentos que hablan de la historia de nuestro pueblo", señaló hasta remontarse en el año 1.965, cuando solo quedó en propuesta la construcción del museo, ante la falta de un espacio exclusivo para las pertenencias de la madre de Dios.

Nuevamente se considera el tema con el padre Pablo Fidel González, el dirigente Frank Tovar y el jefe civil ?para ese momento- Ramón Aguilar. El espacio disponible era el área del complejo deportivo Monseñor Otero.

La cancha se elimina con la promesa de mudarla al mirador. La construcción del museo se tardó 12 años y termina de concretarse durante la administración del alcalde Henri Falcón.

"Fue el 12 de enero de 2.004 junto a la inauguración del museo que empieza el boom en el pueblo de Santa Rosa", exclama de la visita del vicepresidente José Vicente Rangel. También se construyó el arco a la entrada de la localidad. Desde allí, empezaron las propuestas de la transformación del parador turístico, expectativas que han chocado con la realidad y exigencias de los pobladores.

Cuenta que luego de la inauguración formal del museo, hubo altibajos que obligaban a cerrar las puertas ocasionalmente. Al principio, pedían una colaboración de 20 bolívares para el acceso, a fin de generar recursos para el mantenimiento de la infraestructura. Abrían y cerraban por cierto tiempo. Mientras los habitantes seguían esperando por concretar ese ambicioso proyecto en honor a la virgen y con impacto turístico para la parroquia.

Un largo recorrido

Seguimos el recuento con Oberto Montenegro, quien fue durante 16 años ?en dos periodos- el presidente de la Sociedad Divina Pastora, recién entregó a Isabel Terán. También se ubica en la parte trasera de la iglesia, donde funcionaba la sacristía. "El museo empezó arriba con la sala de exposición y closet para los vestidos", señala de ese inicio que exhibía cuadros de 50 x 1 y la selección de promesas en hileras.