Sector privado cierra año devastado y augura un 2020 más difícil

Ana Uzcátegui | LA PRENSA de Lara.- Devastador. Así resumen los empresarios de Venezuela el año 2019, porque les tocó vivir las siete plagas de Egipto, ocasionadas por 25 meses consecutivos de hiperinflación. Esa subida voraz de los precios de los productos y servicios no se detuvo en ningún momento.

Tampoco la devaluación del bolívar como moneda de intercambio comercial, posicionándose el dólar como la divisa que ahora rige la economía, aunque no esté oficializada.

La falta de materia prima e insumos para la producción fue otro de los grandes males, mientras que la crisis eléctrica y la escasez de combustible, fueron las guindas que decoraron el pastel, de la severa crisis que asfixia al sector privado.

En los últimos 12 meses, los saldos de crecimiento económico de todos los sectores productivos de Lara, han estado en rojo. El estado no avanzó, se quedó estancado en la pobreza, según afirman especialistas financieros.

Áreas como la construcción, el sector agrícola, la industria y el comercio, que antes generaban el mayor número de empleos y de ingresos económicos en la entidad, hoy se encuentran colapsadas. Así lo aseguró Ronald Arias, presidente de la Cámara de la Construcción en Lara, sector que este año dejó a más de 80 mil personas desempleadas, porque se encuentra paralizado en un 95%.