Malnutrición aumenta en Lara

Osman Rojas | LA PRENSA DE LARA.- Para los niños el hambre también es una enfermedad. Aunque los voceros del Gobierno nacional se empeñen en decir que en Venezuela los pequeños comen tres veces al día, la realidad es que la gran mayoría de infantes sufre a la hora de conseguir un bocado.

Inflación, escasez y pobreza extrema son algunas de las causas de un mal que afecta al 50% de los niños en el estado.

"Basta con ver los consultorios pediátricos para darse cuenta de una realidad que está matando a una generación. Al menos cinco de cada diez niños vistos en consulta tienen problemas de talla o peso", es la dura confesión que hace Alejandro Andorra, médico pediatra, que ve con preocupación cómo el estado nutricional de los infantes no cumple con los estándares establecidos por la Organización Mundial para la Salud (OMS). "Un cambur o un mango no es una cena", dice.

Lo que más preocupa al experto es el número de pacientes que se encuentra en estos momentos con desnutrición aguda y es que, aunque no hay cifras oficiales (el Gobierno nacional no las entrega desde el 2014).

Se estima que el 20% de los pequeños desnutridos padecen de un severo déficit alimenticio. "En las escuelas los niños se desmayan del hambre", es otra de las aseveraciones hechas por el médico.

Aunque las declaraciones de Andorra parezcan sacadas de una novela la realidad de muchos venezolanos es la de alimentar como puedan a sus hijos.

Ana (a quien llamaremos así para cuidar su verdadera identidad) confiesa que en más de una ocasión ella ha dado de comer a su hijo sólo cambur por no tener cómo comprar alimentos. "Al menos tres veces a la semana eso es lo que desayuna", relata con mucha vergüenza.

La mujer comenta que su niño, un pequeño de cinco años, pesa tan sólo 12 kilos, seis menos de los que establece la OMS en sus estándares internacionales para considerar a un niño sano. "Hay días en los que nos acostamos sin cenar", es lo que responde cuando se le pregunta qué tanta hambre pasan en su casa.

Según los médicos consultados la mayoría de pacientes con problemas nutricionales son niños menores a un año.

Los problemas nutricionales en niños de 0 a 6 meses son mucho más frecuentes, pues dependen sólo de la leche materna para alimentarse.

"Los recién nacidos son muchos más vulnerables porque dependen de los nutrientes que les garantizar su madre. Si la progenitora tiene problemas de peso el niño también los tendrá", dicen.

Luego de los recién nacidos son los niños de uno a tres años los que más sufren a la hora de alimentarse.

Según cuentan los expertos en esta etapa de la vida los pequeños dependen de alimentos complementarios para poder desarrollarse.

El consumo de fórmulas lácteas es indispensable, pero ante la escasez de la leche maternizada y el alto costo que tienen las que están disponibles en las calles los padres deben acudir a la leche de cabra o a los teteros de agua de arroz o pasta.

"Eso no alimenta a los niños. Hay gente que cree que porque el niño se ve barrigón está nutrido y no sabe que está generando retrasos importantes en el crecimiento de los infantes", relata Andorra.

Lo que más preocupa a los expertos es el repunte que han mostrado los índices de desnutrición infantil en la región. Ya en el 2016 la Comisión de Salud de la Asamblea Nacional (AN) realizó, junto con médicos y parte de la directiva del Hospital Pediátrico, un informe en donde señalaban que el 25% de los niños que visitan la institución tenían problemas de talla y peso.

Esos números se han duplicado en la actualidad pues, médicos de la institución señalan que la mitad de los niños ingresados a la emergencia presentan problemas nutricionales.

"Hay niños que pesan menos que un perr-o", concluyen los especialistas cuando observan cómo a pequeños que superan la barrera de los cuatro años y están por debajo de los diez kilos.

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