"El país vive un colapso progresivo"

Ágatha Reyes | LA PRENSA de Lara.- Venezuela está al borde de un colapso total. La advertencia la hace el politólogo Luis Salamanca, al recordar que el país ha vivido 20 años de "dictadura económica" por parte de un gobierno oficialista que se enfrascó en la destrucción del aparato productivo para mantener un proyecto político que hoy se encuentra debilitado, porque las bases que le respaldaban (poder popular y militar) poco a poco les han dado la espalda ante el deterioro de la calidad de vida.

¿Qué lectura le da a la situación del país, que está sumergido en una inestabilidad social y económica?

El país está viviendo las peores consecuencias de una economía tratada de manera irracional y despótica. Son 20 años de dictadura económica donde el autoritarismo ha sido mucho más ilimitado y sin control. Quienes manejan el poder creyeron que destruyendo lo que se había construido, iban a generar un nuevo modelo y eso es imposible, cuando se ataca la economía como ha ocurrido en Venezuela los resultados son hambre escasez, hiperinflación y mercados negros. No hay forma de que Maduro logre recuperación.

¿Ve una solución a la crisis que provenga de la fuerza interna aun cuando el caso venezolano está en instancias internacionales?

No hay posibilidad de que esto se resuelva por una sola vía, tienen que confluir todas las alternativas. En estos momentos todas las vías; la electoral, la negociación, la fuerza, un proceso judicial, las presiones internacionales están abiertas porque conducen a un mismo lugar que es el deterioro de las bases de sustentación del gobierno de Maduro.

¿Cómo puede darse esa solución cuando Maduro y Guaidó están radicalmente separados, e intransigentes en sus posiciones?

Una de las vías para la solución a la crisis es la negociación, y no precisamente siempre se llega por vía voluntaria, puede llegar por vía forzada, en el caso de Maduro se vea obligada por vía de acciones para que ceda o bien sea que se vaya o que negocie.

¿Ve a Maduro debilitado?

Por supuesto, las cuatro bases de sustentación del régimen en estos 20 años están socavadas con la excepción de la militar. Primero murió Chávez que era la base principal, luego vino el colapso en los precios del petróleo, el país no tiene dinero. La tercera pata es la popular, desde el 2015 la clase popular se alejó del régimen y por eso Maduro no ha querido hacer elecciones democráticas y la cuarta son los militares que es la única que los sustenta, pero a eso se le suma la crisis eléctrica, de gas, agua y el transporte público que son responsabilidades de un gobierno que se echó encima cantidad de obligaciones de las que no tienen competencia técnica porque se dedicaron a robar el dinero.

¿Cómo ve el papel de la FANB tomando en cuenta el 30A?

Sin duda son el centro de lucha. Por un lado Guaidó busca ganar el apoyo y Maduro evitar que se le vayan, y en ese contexto hay que leer lo ocurrido el 30-A. El alzamiento muestra que muchos militares están descontentos, y eso evidencia que hay una oposición a Maduro dentro de las filas militares. Esa cuarta pata que le queda al régimen y está en proceso de deterioro acelerado.

¿Qué lectura da a la solicitud de Maduro que constantemente pide lealtad a la FANB?

No tiene seguridad. Que el jefe de la policía secreta del país estuviese conspirando con los opositores, es decir, tu enemigo fundamental aterroriza a cualquiera. Nada más que el tipo que debe emitir información sobre tus enemigos está haciendo acuerdos con ellos. Además durante la cadena nacional cuando Padrino López dijo que estaban tratando de comprarlos Maduro miró con estupor, es decir, él no está seguro de con quién está, por eso también hay un interés en fortalecer los colectivos y milicias tratando de ver si puede tener una fuerza pretoriana para cualquier eventualidad porque no hay seguridad que en los militares exista disposición de defenderlos.

¿Ve a Guaidó con fuerza para generar un cambio en el país?

Él tiene fuerza internacional y respaldo popular porque la gente ve en él un catalizador de la esperanza, pero le hace falta fuerza militar. Este es un proceso gradual y está logrando conseguir ese apoyo. Lo del 30-A fue un movimiento para debilitar a un tipo que sólo tiene fuerza bruta, y Guaidó ha venido cansando a Maduro, se le va metiendo en su guardia interna y ha dado un golpe político al quitarle fuerza militar.

¿Cómo va a vivir Maduro con la FANB luego del 30A?

Es una pregunta que tiene que analizar el régimen, porque esto no viene sólo del 30 de abril sino del año pasado, por lo menos cuando Maduro tuvo que detener a los principales comandantes de batallones incursos en presunto golpe de Estado. Lo del 30 de abril sólo oficializó ante el mundo que hay una protesta militar que quiere expresarse a través de Guaidó.

¿Cómo ve a los actores internacionales? Por un lado se señala a China, Rusia y Cuba de tener fuerzas militares y por otro EE.UU que no descarta una intervención militar en el país.

Venezuela se ha convertido en teatro de operaciones internacionales y de confrontación entre EE.UU y China, no tanto Rusia que es un país mediano. Venezuela está en el ojo internacional y si esto no se resuelve de forma política por negociación así sea forzada, el país puede ser un escenario de confrontación de las potencias.

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