Revelan documentos secretos de El Aissami

LA PRENSA  de Lara | Agencias.- Tareck El Aissami, Vicepresidente para el Área Económica y figura primordial ante la cúpula oficialista que rodea el entorno del presidente, Nicolás Maduro, ha sido objeto de amplias investigaciones por parte del servicio venezolano de inteligencia sobre sus vínculos con el submundo criminal.

Según un articulo publicado por The New York Times, El Aissami y sus familiares han ayudado a colar a militantes de Hezbolá en el país, han hecho negocios con un narcotraficante y han resguardado 140 toneladas de químicos que se cree fueron usados para la producción de cocaína, lo que ha contribuido a convertirlo en un hombre rico mientras el país se ha sumido en el caos.

Actualmente Venezuela, se encuentra bajo una emergencia humanitaria, y desde el pasado martes, la unión cívica dio inicio a un movimiento en respaldo al presidente interino, Juan Guaidó.

"Los líderes opositores están llamando a un levantamiento mientras que las autoridades civiles y militares del chavismo se aferran al poder, y se han presentado unidos en lo que se considera como una demostración de fuerza contra las recientes protestas callejeras", acotó el texto del medio internacional.

Por su parte, el archivo, entregado a The New York Times por un exoficial venezolano de inteligencia de alto rango y cuyos contenidos fueron confirmados de manera independiente por otro exoficial, narra testimonios de informantes que acusan a El Aissami y a su padre de reclutar a miembros de Hezbolá para expandir el espionaje y las redes de narcotráfico en la región.

Hezbolá es considerada una organización terrorista por Estados Unidos y funcionarios estadounidenses dijeron que desde hace tiempo tiene presencia en América del Sur, donde ha ayudado a lavar dinero del narcotráfico. En 2008, el Departamento del Tesoro sancionó a otro diplomático venezolano tras acusarlo de recaudar fondos para Hezbolá y de ayudar a sus integrantes a viajar hacia Venezuela.

De acuerdo con el expediente, El Aissami y su padre, Carlos Zaidan El Aissami ?un migrante sirio que alguna vez trabajó con Hezbolá durante sus visitas a su país natal?, buscaron cómo introducir a Hezbolá en Venezuela.

Los documentos muestran que El Aissami ?con ayuda de un testaferro que es blanco de sanciones económicas estadounidenses? compró un banco en Estados Unidos, parte de una constructora, una participación accionaria en un centro comercial panameño, tierras pensadas para un complejo turístico de lujo y varios proyectos inmobiliarios en Venezuela, incluyendo una ?mansión millonaria? para sus padres.

Lee la nota completa en: The New York Times 

Otras Noticias