Reprimen protesta en Rastrojitos

José Daniel Sequera | La PRENSA de Lara.- El desespero por la falta de servicios básicos generados por los apagones llevó a la comunidad de Rastrojitos a trancar la Intercomunal Barquisimeto-Duaca ayer en la mañana, generándose en la tarde enfrentamientos con la Policía Nacional Bolivariana (PNB), Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) en el que resultó herido uno de los manifestantes.

Los hechos iniciaron a eso de las 10:00 am cuando un grupo de vecinos, salieron a la vía a la espera de un camión de gas, pues llevaban tres días con sus bombonas vacías, a lo que se le añadía seis días sin luz por efecto de los apagones nacionales y más de tres años sin servicio de agua por tubería.

Como el camión no llegaba, los vecinos decidieron trancar la vía a la altura de la estación de servicio Sinamaica. Según contaron los protestantes, hasta allí llegó un funcionario de Polilara y les habría prometido que mandaría un camión de gas para suplirlos.

La larga espera mantenía a los vecinos enardecidos; tanto así que cuando pasó un camión lleno de bombonas, los vecinos tomaron la decisión de "secuestrarlo" por poco más de una hora. De acuerdo al testimonio de testigos, al lugar llegó una comisión de policías encapuchados y con arma en mano habrían dicho a la comunidad que se llevarían el camión a Duaca.

Estas palabras habrían alebrestado a la comunidad, iniciando así el enfrentamiento con la comisión policial. Como la tranca aún se mantenía, el paso en ambos sentidos seguía cerrado. Poco antes de las 2:00 de la tarde, llegaron funcionarios de Polilara, PNB y GNB para reprimir la protesta.

Fue allí que una docena de funcionarios de la PNB y la GNB comenzó a reprimir con bombas lacrimógenas y perdigones, mientras que los manifestantes -algunos con la cara tapada-, se defendían con piedras. Poco a poco, los uniformados lograban hacer retroceder a los manifestantes, para ir limpiando la vía.

Frases como "¡Nosotros somos pueblo!", "¡Tenemos las mismas necesidades que ustedes!" y "¡Queremos que nos solucionen nuestros problemas!" eran las que soltaban los manifestantes hacia los uniformados en medio de la batalla.

Pasados ya 20 minutos del enfrentamiento, una comisión de las FAES llegó a Rastrojitos para reforzar la represión. En medio de varias detonaciones, uno de los manifestantes identificado como Elvis Luis Véliz Castillo (35) resultó herido de un balazo en la nuca con salida en la mandíbula inferior, dejándolo malherido sobre el pavimento.

Véliz, cuya chemise aguamarina y pantalón beige quedaron empapados de sangre por el tiro que recibió, fue auxiliado por un señor de la comunidad, quien le repetía que mantuviese los ojos abiertos. A los poco minutos llegó su compadre, José Rodríguez, quien lo montó en una patrulla de Polilara y lo trasladó hasta la Sala de Emergencia del Hospital Central Antonio María Pineda.

En medio del camino, Rodríguez le repetía continuamente "aguanta compadre, aguanta", mientras le aprisionaba con la mano en la herida.

Cuando llegaron al centro de salud, Véliz fue atendido rápidamente; mientras que en las afueras su compadre culpaba a las FAES de haberlo tiroteado. "Ojalá fuesen hecho eso con malandros y no con personas que solamente están exigiendo un derecho fundamental como es el gas, agua y luz", precisó con molestia en la emergencia.

Rodríguez comentó que Véliz es un gandolero que mantiene a su familia y tiene a padres muy enfermos con diabetes. "A los señores les dará algo cuando se enteren de lo que pasó", señaló.

Violencia en la vía frena el regreso a casa

Miedo, angustia y mucha incertidumbre era lo que transmitían los vecinos de Rastrojitos que esperaban a unos 100 metros del lugar de los enfrentamientos entre los manifestantes y los funcionarios militares y policiales de ayer en la tarde.

Entre quienes sufrieron los "coletazos" de la protestas, estaba un grupo de unas 10 mujeres (entre mayores y jóvenes) que iban caminando por la orilla de la vía en sentido Duaca-Barquisimeto.

"Ellos (la PNB) no se dan cuenta que aquí vamos mujeres con niños pequeños, cómo se les ocurre lanzar una bomba lacrimógena tan cerca de nosotros", exclamaba una señora en llanto mientras corría con su bebé en brazos, quien se había ahogado con el asfixiante gas.

El mismo miedo mantenían los vecinos de las casas cercanas a donde ocurrieron los enfrentamientos.

Desde adentro de sus casas explicaron que no habían querido salir de ellas desde antes del mediodía porque la cosa se había puesto peligrosa con el secuestro del camión de gas.

Una pareja de esposos, comentó desde el porche de su casa que los encapuchados que llegaron a llevarse el camión, llegaron amedrentando a todos los presentes. "Eran un grupo como de siete y a lo bravo se llevaron eso, el momento dio mucho miedo", manifestó la señora.

Otras Noticias
Sucesos

Familia de abatido refuta versión policial

| comentarios