Muertes por bacterias

Osman Rojas D. | La Prensa de Lara.- Tres muertes y 12 con­taminaciones confirma­das es el balance que de­jaron los pabellones del Antonio María Pineda en los primeros dos meses del año. Según números que maneja el Departa­mento de Epidemiología de la institución, la pre­sencia de microorganis­mos patógenos en las áreas quirúrgicas del pri­mer centro asistencial de la región es cada vez más evidente.

Tal y como adelantara LA PRENSA en su edi­ción del pasado 14 de fe­brero, dentro del Hospi­tal Central hay cuatro bacterias. Serratia Mar­censes, Pseudomona Au­riginosa, Enterobácter SP y otra que no fue precisa­da por las fuentes médi­cas son los nombres de los microorganismos que ponen en riesgo a los pa­cientes que son atendi­dos en los pabellones ubicados en el segundo piso.

?Es lamentable lo que está pasando, pero el Hospital Central es una letrina. Está muy conta­minado?, denuncia el doctor Carlos Angulo, neurocirujano encargado de destapar los proble­mas que hay en los pabe­llones.

De acuerdo con la infor­mación recaudada por el equipo reporteril de este medio de comunicación la primera infección en el Antonio María Pineda se presentó el 02 de enero cuando un paciente de 54 años fue operado.

El se­ñor aparentemente salió bien de la intervención, pero a las pocas horas de abandonar el pabellón el hombre empezó a mos­trar signos inequívocos de contaminación.

Los médicos hicieron exámenes y empezaron a aplicar antibióticos, pero la asistencia resultó inú­til pues el paciente mu­rió. Esta era apenas la ter­cera intervención que el departamento de neuro­cirugía realizaba en el año.

Tres días después de la muerte del señor, otro paciente, también mas­culino, resultó contami­nado cuando el equipo médico practicaba una ci­rugía descomprensiva (o­peración común que se hace para tratar el lum­bar en la parte inferior de la espalda). Este paciente tenía 36 años y sí respon­dió al tratamiento aplica­do en la institución.

A pesar de los dos casos de contaminación confir­mados, en el centro mé­dico siguieron operando. Dos días después de la última contaminación, el día 08 de enero, un nue­vo caso de infección se registra en los pabellones pues una mujer de 67 años se infectó al ser in­tervenida.

?Parece mentira que na­die haga nada. Las nor­mativas de higiene den­tro del Antonio María Pi­neda son violadas porque no hay equipos de bioseguridad, pero nadie dice nada?, reclamaba el doctor Angulo a los jefes de servicio que, a pesar de conocer los casos de contaminación dentro del Antonio María Pine­da, mantuvieron una postura silente.

El 18 de enero del pre­sente año la segunda muerte por bacteria lle­gó. Alexis Gil es el nom­bre de esta persona que murió contaminada, apa­rentemente por Serratia marcenses (microorga­nismo que en el 2018 acabó con la vida de 16 pacientes en el Hospital  Pediátrico según núme­ros extraoficiales).

?Este paciente fue ope­rado dos veces en el Hos­pital Central, pero en la segunda intervención fue que se contaminó. No hubo mala praxis mé­dica porque todo había salido muy bien. El pro­ceso quirúrgico se hizo de una manera correcta?, confirmó a LA PRENSA uno de los médicos resi­dentes que hace vida en el Departamento de Neu­rocirugía.

La denuncia realizada por el doctor Angulo y por algunos médicos re­sidentes del área es con­firmada por cultivos rea­lizados a pacientes en la­boratorios privados. Este medio de comunicación tuvo acceso a estos resul­tados y pudo confirmar que el nombre de los afectados aparecen regis­trados en los cuadros presentes en el Departa­mento de Epidemiología.

El Antonio María Pine­da no es el único centro del estado con problemas de bacterias, pues el Hospital Pediátrico de Barquisimeto también reporta casos de conta­minación. Los números oficiales entregados por el doctor Rafael Agüero, exdirector de la institu­ción, reportan cinco in­fecciones y una muerte por Serratia.

Además de estos hospi­tales en el gremio médi­co se habla de un tercer centro de salud infectado en la región, pero esto no ha sido confirmado. A estas denuncias hay que sumarles las que se han registrado a nivel nacio­nal, pues desde finales del año pasado y a princi­pios de este 2019, tanto Nueva Esparta como Dis­trito Capital han denun­ciado la presencia de mi­croorganismos en las áreas quirúrgicas que, según la Organización Mundial para la Salud (OMS), deben estar li­bres de contaminación.

Secretaría de Salud registra solo 3 casos

Aunque el departa­mento de Neurocirugía del Antonio María Pine­da reporta 12 casos de contaminación, las au­toridades sanitarias en la región sólo reconocen tres.

Según explicó el pasa­do 21 de febrero el doc­tor Javier Cabrera, se­cretario de Salud en la región, el departamento de Epidemiología reco­noce tres casos de con­taminación. Ninguno de estos casos es por Se­rratia Marcenses, según revela la autoridad mé­dica.

?Como en todos los hospitales, nosotros también tenemos flora bacteriana normal?, dijo el doctor quien asegura que la presencia de mi­croorganismos en los centros asistenciales son comunes aunque la Organización mundial para la Salud (OMS) es­tablece claramente que los pabellones deben ser áreas asépticas, es decir, en los quirófanos no puede haber conta­minación de ningún ti­po.

LA PRENSA ha inten­tado conversar desde hace más de dos sema­nas con la doctora María Josefina García Lara, di­rectora del Antonio Ma­ría Pineda, para que ex­plique la situación en el área quirúrgica; sin em­bargo, la especialista ha desestimado los esfuer­zos debido a informa­ciones publicadas por este medio de comuni­cación.

Ramón Valera, jefe del Departamento de Neu­rocirugía, también ha sido llamado por LA PRENSA, pero sólo una vez se obtuvo comuni­cación con el galeno. En su momento, en conver­sación sostenida el pa­sado 13 de febrero, el doctor dijo que ellos en el área creían que había un ?brote presumible infeccioso?; sin embar­go destacó en su mo­mento que no podía confirmar la presencia de bacterias.

Días des­pués el especialista ha sido llamado, pero no se ha obtenido respuesta. Aunque en el Hospital Central se manejan ci­fras de lo que va del 2019 fuentes médicas señalan que los proble­mas de bacterias están presentes desde finales del año pasado cuando se empezaron a contabi­lizar muertes; no obs­tante, el equipo perio­dístico de este medio no ha podido confirmar la veracidad de esta infor­mación pues, aunque para ese entonces tam­bién se registraban muertes por contamina­ción, no hay cultivos que revelen la presencia de bacterias.

?Estamos trabajando para que el departamen­to de salud ambiental controle esto brotes. Hemos intensificado la limpieza en los hospita­les?, es lo que se dice desde la Secretaría de Salud del estado.

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