CRÓNICA: Bendición a la AK-47

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Rodríguez / Sequera LA PRENSA.- ?A la virgen, de frente, hay que ponerle la muñeca para que la bendiga. También se le ponen las balas para que brillen y todas estén siempre activas? fue lo que dijo ?Quiboreño? a uno de sus compañeros de media seguridad en la cárcel de Uribana en 2011 cuando procedía a llevar el arma de fuego más potente que había en el penal durante esa época.

?La muñeca?, una Avtomat Kalashnikov modelo 1947 (AK-47) y que estaba en poder del pranato, fue puesta ante los ojos de la santa. También estaban los presos quienes cumplían la ?luz? de andar bien presentados ante la virgen, es decir, lucían recién bañados, vestían pantalones, zapatos y no podían utilizar franelillas para el acto de ceremonia.

?Primero ella y luego todas las demás? soltó  ?Borracho? frente al altar que colocaron en una de las canchas de cemento. El  pran advirtió que el fúsil recibiría las primeras consagraciones y luego cada reo armado colocaría su ?hierro? frente a la advocación de María.

Cuando ?Borracho? colocó la AK-47 para iniciar el ritual, otros reos, sobre todo los que eran parte del ?carro? sacaron todas las municiones de los cartuchos del fusil y con ellas lo rodearon. Luego ?Quiboreño? procedió, con otras balas en las que también había de armas cortas, algunas granadas, súper peines y municiones de revolver, a decir: ?Yo le voy a poner el detalle a esta bendición? espetó el preso cuando poco a poco fue armando la palabra ?AK-47? en el piso.

Horas antes de este momento, el gran portón de Uribana, que todavía no había sido pintado de rojo, fue abierto al menos 5 oportunidades. Primero ingresaron dos camiones volteos que llevaban cervezas, hielo en bloque, ollas grandes para hacer sopa y cajones de sonido de una miniteca que indicaban que la jornada iba a ser por todo lo alto.

Luego entró un 350 con batea. Parales para instrumentos musicales, cajas grandes con cables, luces y muchas mesas eran la carga. El último en entrar por la conocida ?pista? era una gran imagen de la Virgen de Las Mercedes.

Todo el preparativo fue comandado por ?Borracho? para honrar a La Mercedes y a la AK-47 después de ?coronar? una operación que realizó su banda delictiva en la base aérea Vicente Landaeta Gil de Barquisimeto. Fue robado de la garita 4 el 27 de agosto.

Supuestamente, el armamento fue pasado por un alto funcionario del penal y lo hizo en el momento en que los privados de libertad mantuvieron a un grupo de familiares secuestrados. Lo introdujeron en la tapa de un refrigerador y el día que se lo entregaron se paró en medio de la ?pista? a probar su potencia haciendo disparos hacia el aire.

Piden libertad

Lo que hace 6 años se pedía en Uribana, además de la bendición al fusil, no ha cambiado mucho en otros centro de reclusión de Lara.

?Yo le pido todos los domingos a la virgen de las Mercedes para que liberen a mi muchacho, porque él ya tiene cinco años metido allí y ya ha cumplido su condena?, así soltó la señora Migdalia Piñero con aflicción. Su hijo está preso en la Comandancia de la Policía de la 30 y espera por su liberación.

Las peticiones a la virgen de las Mercdes, la patrona de las cárceles son muchas, pero hay una que está por encima de las demás: la libertad. Pero existen otras que siguen estando presentes en cada una de las letanías que le consagran a la patrona de los que están presos.

Pedir diariamente para que un fiscal no retrase el proceso judicial de su hermano es lo que pide Francis Fagundez. ?El fiscal de su caso casi no se aparece por los tribunales, y todo su juicio se ha retrasado tres meses?, contestó la mujer.

Otra de las peticiones es que el Plan Cayapa, impulsado por el gobierno de Nicolás Maduro, llegue a todas las comisarías, para evitar que las cárceles estén tan full.

?Ojalá Dios y la virgen le abran la mente y los ojos a la ministra de asuntos penitenciarios, para que mande a todas las comisarías el Plan Cayapa y se solventa todo problema que pueda existir?, dijo esperanzada Fagundez.

Incluso los propios presos llegan le han pedido perdón a la virgen por lo que hicieron. Lebia Díaz, madre de un menor preso en el Retén El Manzano comentó que su hijo lo hace siempre.

?Como son adolescente le piden perdón a Dios por todo lo malo que han hecho, algunos han estado en situaciones muy fuertes y como están dentro de una cárcel, se sienten peor?, confesó.
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