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“En 2018 no hubo elección presidencial”

Ágatha Reyes | La Prensa de Lara.- Las irregularidades previas y durante el evento electoral del 20M, son suficientes para que Eugenio Martínez, periodista especializado en procesos electorales, considere que en Venezuela no hay presidente electo para el período 2019-2025.

Su análisis es sustentado con la denuncia hecha por la empresa Smarmatic luego de la elección de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), proceso en el cual se develó que el Consejo Nacional Electoral (CNE) habría manipulado los resultados electorales.

Explica que particularmente desde la convocatoria para elegir al presidente de Venezuela, el ente rector conjugó una serie de acciones que hacían inviable un proceso transparente y con garantías que permitieran al ciudadano ejercer un verdadero derecho al voto incluso la participación equitativa de la oposición, pues a través de la ANC se inhabilitó partidos y dirigentes opositores.

“Ni ganando las elecciones los resultados se habrían respetado”, dijo el analista, quien advierte que la única forma para rescatar el valor del voto es con un cambio en el Poder Electoral, fase que en medio de un proceso de crisis política como la venezolana, puede llevar meses, tomando en cuenta que deben renovarse los rectores, actualizar el registro electoral y devolver la transparencia al ente.

¿Por qué aseguran que Maduro usurpa el cargo?

Los abogados constitucionalistas han tratado de responder a esta interrogante con una explicación bastante sencilla aunque es un tema muy complejo. Si no hubo elección presidencial porque la convocó una instancia como la constituyente que no es legítima y designada sin respetar la CRBV, cualquier resultado, es írrito. Por lo tanto no se efectuó la elección para escoger al presidente para el período 2019-2025. Básicamente todo se reduce al desconocimiento del proceso que da legitimidad o no al elegido.

¿Entonces se podría interpretar que las elecciones del 2018 son ilegales?

El proceso de mayo de 2018 violó todos los lapsos previstos en la Ley Orgánica de Procesos Electorales, como los establecidos en la Ley del Poder Electoral. Más allá de eso se dio en medio de unas condiciones políticas y técnicas que aumentaban las dudas y críticas sobre el sistema electoral. El proceso de mayo del 2018 no se puede ver como un proceso separado, sino como un conjunto de irregularidades que se comenzaron a cometer desde la convocatoria al proceso de la Asamblea Nacional Constituyente y la denuncia de resultados que hizo Smarmatic, aunado a la denuncia de manipulación de resultados en el estado Bolívar demuestra la ilegalidad.

¿Cuál fue el error de convocar elecciones en mayo?

El gobierno aseguró que respondía a la solicitud de la oposición durante el diálogo en República Dominicana…
El problema de las elecciones del 2018 es que primero se hizo en mayo y no como tradicionalmente se hacía cercano al mes de diciembre. El CNE instrumentó toda una serie de acciones a través de la ANC para inhabilitar a partidos políticos de oposición e inhabilitar a líderes políticos de la oposición. Es decir que no había ninguna garantía técnica, ni política para participar en esa elección. Ni ganando se respetarían los resultados, eso ocurrió en el 2015, cuando el chavismo reconoció en declaraciones el triunfo de la oposición, pero las acciones posteriores del gobierno de Maduro fue operar para que se desconociera este resultado con la sentencia sobre el caso del estado Amazonas.

¿Hubo manipulación de resultados en los comicios anteriores?

Smarmatic hizo una clara denuncia de que el CNE manipuló los resultados de participación durante los comicios convocados para la Asamblea Nacional Constituyente en julio del 2017. La denuncia está muy bien sustentada, además está la denuncia de manipulación de resultados en el estado Bolívar que es la más grave que se ha hecho en los últimos 20 años en Venezuela.

¿Qué factores influyeron en Bolívar?

Implicó que los miembros de mesa junto a los efectivos del Plan República junto a los funcionarios del CNE bloquearon la transmisión electrónica en 11 mesas, no siguieron los protocolos previstos en la ley, y los miembros regionales del CNE en Bolívar modificaron manualmente los cómputos del sistema automatizado para esas mesas y permitir que el candidato del PSUV ganara la elección. Eso nunca había ocurrido en Venezuela y lamentablemente esa acción que debía resolverse en tres meses, al día de hoy no se ha solventado, está aún congelado en el CNE y el TSJ.

¿Cuánto tiempo debe pasar para restablecer el CNE?

Restablecer llevará algunos meses, pero en el caso de la designación de los rectores el tema es bien complejo. Si se optara por iniciar el proceso desde cero serían varios meses de debate en cuanto a la designación del Comité de Postulación, revisión de credenciales y designación. Sin embargo, eso no necesariamente es la vía que se tomará. Hay que recordar que en el 2014 – 2017 se inició el trabajo del Comité de Postulaciones y faltó fue la votación en las plenarias. Si se toma el trabajo del 2017 lo que faltaría es votar los nombres de quienes tienen que integrar el CNE. Esto no va a ocurrir mientras no existan garantías plenas de que las personas que resulten seleccionadas puedan tomar posesión de sus cargos porque si no, será igual que con los magistrados que están en el exilio.

¿Por qué no se logró la renovación del Poder Electoral en el 2014?

No se lograron los votos en las plenarias para la renovación. Allí el chavismo no estaba dispuesto a ceder su poder dentro del CNE y no admitió ninguna de la posibilidades de nombres que se presentaron para tratar de equilibrar el organismo.

¿Usted habla de que se requiere un acuerdo político para agilizar la renovación del CNE, qué debe tener ese acuerdo?

No es sólo para la renovación del CNE sino de todos los poderes, y eso se habla en la Ley de Transición. De nombrar o ratificar a quienes están en los poderes públicos. Eso requiere de la aprobación del estatuto que va a normar el proceso desde el punto de vista legal, como un acuer­do con el alto mando políti­co de la revolución o chavis­mo. Para poder salir del co­lapso o la incertidumbre que hay se requiere un acuerdo político que permi­ta tomar decisiones y que esas sean respetadas.

¿Se requiere una nego­ciación?

El acuerdo no quiere decir que se van a unas mesas de diálogo o nuevo proceso de negociación, pero sí se re­quiere de un acuerdo y que ambas partes avalen el pro­ceso de transición que nece­sita en el país.

¿Para la transición, cuan­to tiempo debe pasar?

El estatuto de la Asamblea Nacional establece que el gobierno de unidad nacio­nal, que debe formarse si Maduro decide abandonar el poder, debe ser de 12 me­ses mientras se convocan elecciones. Sin embargo, la duración dependerá de la decisión de Nicolás Maduro y del alto mando de PSUV de permanecer o no en el poder, o deciden negociar su salida. Es un proceso que pude ser de un día o meses.

Dependiendo del talante de los involucrados. 12 meses parece mucho tiempo sobre todo cuando la gente hoy pide inmedia­tez…No se habla de que lo que vivimos hoy se mantendrá
12 meses, sino que el go­bierno de unidad nacional que asumirá luego de que Maduro abandone la presi­dencia durará los 12 meses. Del tiempo que Maduro permanezca en el poder no hay certeza, alguien del cha­vismo seguramente asumi­rá que él finalizará el perío­do, pero hay que esperar a ver cuál será la actitud in­cluso de quienes lo rodean, incluido el alto mando mili­tar. Estamos en un momen­to donde seguramente las condiciones económicas se deteriorarán aun más de lo que están.

¿Hay posibilidad de ge­nerar un equilibrio en el CNE que permita una elección transparente?

Si se retoma el trabajo del 2014-2017 en los Comité de Postulaciones, la posibili­dad de que el CNE repre­sente la dinámica política de los venezolanos es posi­ble. El problema básico es mantener la autoridad elec­toral que ejerce desde el 2017, que lamentablemente destruyó todo lo que se ha­bía construido en el sistema electoral y de votación en el país. Si se respeta ese traba­jo sí existiría una posibili­dad alta de que los distintos factores sean bien repre­sentados para no beneficiar o afectar a una tendencia con sus decisiones.

¿Es válido el desacato que desde la ANC se esta­blece para la AN?

La figura del desacato está basada en una denuncia del Partido Socialista Unido de Venezuela sobre compra de votos en el estado amazo­nas, denuncia que no se ha podido demostrar y el TSJ tiene tres años con ese ex­pediente congelado. Básica­mente demuestra que no fue una decisión legal, sino política para desconocer con un marco de legalidad bien discutible el resultado de la elección del 2015. Hay una serie de condiciones que hacían inviable cual­quier participación electo­ral en mayo del 2018.¿Puede la ANC disolver el parlamento nacional?Desde la perspectiva del chavismo la Constituyente tiene el poder para cual­quier acción aunque en teo­ría fue convocada para re­dactar una nueva constitu­ción que por cierto estamos cerca del límite marcado para esa tarea, que era de dos años y hasta la fecha no hay adelantos.

¿Puede generarse un adelanto de elecciones parlamentarias?

Seguramente la ANC pue­de convocar nuevas eleccio­nes, pero eso no va a resol­ver el problema al día de hoy. Si convocan a una elec­ción con un mismo Conse­jo Nacional Electoral, el re­sultado de ese proceso va a ser el mismo al de mayo del 2018. Es decir, no va a tener ningún reconocimiento y será un poder que no ten­drá incidencia internacio­nal porque nadie lo va a re­conocer, así que no habrá avance sino que se repetirá el error de mayo del 2018.

¿Cuáles serían las impli­caciones de realizar estas elecciones que correspon­den para el 2020?

Si no hay una solución del conflicto de poder que hay en este momento, la situa­ción económica y política se va a seguir agudizando. Es decir, si ahorita habla­mos de una emergencia humanitaria compleja que afecta a un número impor­tante de ciudadanos, en po­co tiempo se podrá afectar a personas que estaban fuera de ese límite de la crisis. No habrá una solución a la cri­sis política sino que empeo­rará el escenario y será ma­yor el sufrimiento de quie­nes no encuentran medicinas y alimentos.

¿El estatuto de transi­ción aprobado en la Asamblea Nacional es la vía correcta para lograr elecciones libres?

La realidad es que la Cons­titución venezolana no con­templa el ¿qué hacer? en una circunstancia como la nuestra. Vivimos una elec­ción presidencial que no se considera como elección y lo único que se podía hacer era ir al parlamento y tomar medidas según lo establece el artículo 233 de la Consti­tución. Lo que estaba a la mano era redactar una nor­ma para todo este proceso de cambio y que a su vez to­dos los actores políticos tengan claro qué pasos se deben tomar desde el pun­to de vista legal. Este proce­so de transición no se podía concebir sin un marco legal para establecer los tiempos en que se deben tomar de­cisiones para el cambio que está solicitando la gente en las calles.

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Luis Felipe Colmenárez

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